Panel: Neuron IT Forum
La aceleración tecnológica está redefiniendo el futuro del talento en TI. En este panel, líderes de KRAFIR, Zendesk y Xpectiva analizan los retos actuales: la evolución del perfil tecnológico, la importancia del pensamiento crítico y la capacidad de aprendizaje continuo. Coinciden en que la mayor brecha ya no es técnica, sino cultural: muchas empresas no están preparadas para atraer ni retener talento. La IA generativa surge como habilitador, no amenaza, mientras que el upskilling continuo es indispensable. El liderazgo moderno debe crear ambientes flexibles, innovadores y orientados al aprendizaje.
La aceleración tecnológica que estamos viviendo no tiene precedentes. Inteligencia artificial, nube, hiperautomatización, plataformas colaborativas y ecosistemas globales están redefiniendo la manera en que las empresas operan, innovan y compiten. Sin embargo, detrás de cada avance existe un elemento que continúa siendo el verdadero motor de cambio: el talento humano.
Durante el panel “Talento en TI: Retos y Estrategias para la Nueva Era Tecnológica”, líderes de clase mundial compartieron perspectivas francas sobre la realidad que viven las organizaciones y las transformaciones que deberán asumir para mantenerse relevantes. La conversación, moderada por Ángeles Vela, Directora General de CSOFTMTY, reunió a Miguel Torres, CTO de KRAFIR; Walter Hildebrandi, CTO de Zendesk; y Jorge Fajardo, CEO de Xpectiva.
El resultado fue un diagnóstico preciso —y sumamente necesario— sobre el estado actual del talento digital en México y Latinoamérica.
El nuevo paradigma del talento: velocidad, adaptabilidad y pensamiento crítico
Uno de los consensos más potentes del panel fue el cambio radical en la naturaleza del talento tecnológico.
Ya no se trata solamente de dominar lenguajes de programación o arquitecturas en la nube, sino de adaptarse rápidamente, aprender de forma continua y resolver problemas complejos en entornos inciertos.
Miguel Torres, desde su experiencia liderando innovación en KRAFIR, subrayó que la demanda actual exige profesionales capaces de combinar pensamiento sistémico, curiosidad y autonomía, cualidades que no se enseñan en un curso de certificación tradicional.
“Las empresas ya no están contratando a alguien solo por lo que sabe, sino por la capacidad que tiene de aprender lo que vendrá.”
Walter Hildebrandi añadió una visión global: desde Zendesk, donde los equipos son multiculturales y remotos por diseño, las habilidades blandas dejaron de ser complementarias para convertirse en diferenciadores clave. Comunicación, empatía, accountability y transparencia son ahora parte activa de cualquier rol tecnológico.
La brecha más grande ya no es técnica: es cultural
Para Jorge Fajardo, CEO de Xpectiva, el verdadero reto no es únicamente encontrar perfiles técnicos, sino lograr que ese talento se integre, crezca y se mantenga dentro de la empresa.
Fajardo explicó que la brecha más crítica es la falta de cultura organizacional preparada para retener talento TI:
- Empresas que aún operan con estructuras jerárquicas rígidas.
- Líderes que no comprenden las necesidades del talento tecnológico.
- Procesos anticuados que ahogan la innovación.
- Modelos de gestión que no fomentan la autonomía.
“Si la cultura no evoluciona, no importa cuántos ingenieros contrates: no se quedarán.”
Hoy, el talento tecnológico valora ambientes que fomenten la experimentación, el aprendizaje continuo y la flexibilidad, elementos que muchas organizaciones apenas están empezando a comprender.
IA Generativa: ¿amenaza o multiplicador del talento?
El panel coincidió en que la IA generativa no reemplazará al talento, pero sí transformará profundamente la manera en que se organiza y se distribuye el trabajo en las empresas.
Walter Hildebrandi compartió cómo, en Zendesk, la IA se ha convertido en un habilitador que libera a los desarrolladores de tareas repetitivas, permitiendo que el talento se enfoque en innovación, diseño y estrategia.
El mensaje fue claro:
La pregunta no es “¿nos sustituirá la IA?”, sino “¿quién aprovechará la IA para ser más competitivo?”.
Las organizaciones que integren IA como copiloto del talento podrán escalar capacidad, productividad y creatividad a ritmos inéditos. Las que la vean como amenaza, se quedarán atrás.
Upskilling continuo: la única estrategia sostenible
Miguel Torres destacó que el ciclo de vida del conocimiento tecnológico es cada vez más corto. Lo que un desarrollador domina hoy puede quedar obsoleto en meses.
Por ello, el upskilling continuo debe convertirse en política organizacional, no en iniciativa aislada:
- Acceso a certificaciones globales.
- Rotación interna de proyectos.
- Comunidades de práctica.
- Programas de capacitación internos.
- Espacios para aprender IA, cloud, ciberseguridad y data.
La capacitación ya no es un beneficio adicional: es una inversión en competitividad.
¿Cómo atraer talento en un mundo donde todos compiten por los mismos perfiles?
El panel fue contundente: competir por salario ya no es suficiente.
Las empresas deben construir propuestas de valor integrales:
1. Flexibilidad real, no cosmética
Trabajo híbrido, autonomía horaria, evaluación por resultados.
2. Liderazgo que entienda la tecnología
Los equipos técnicos no toleran jefes que frenan la innovación.
3. Proyectos retadores
Los perfiles top buscan impacto, no tareas repetitivas.
4. Escalabilidad profesional
Crecimiento, certificaciones, movilidad interna.
5. Visión de futuro
La gente no renuncia a las empresas: renuncia a la falta de propósito.
El rol del líder tecnológico en esta nueva era
Los panelistas coincidieron en que el CTO moderno es mucho más que un director de tecnología: es un estratega, un arquitecto cultural y un catalizador del talento.
Hoy un líder TI debe:
- Crear ambientes donde la gente quiera quedarse.
- Traducir necesidades del negocio en capacidades tecnológicas.
- Asegurar que cada persona entienda su impacto en el valor final.
- Promover innovación sin miedo a fallas controladas.
- Ser mentor, guía y facilitador, no solo un “jefe técnico”.
Este nuevo liderazgo es indispensable para construir organizaciones resilientes y preparadas para el futuro.
Conclusión: El futuro pertenece a las empresas que ganen la batalla del talento
Este panel dejó una conclusión innegable:
La tecnología avanza a ritmo exponencial, pero la capacidad humana para usarla estratégicamente es lo que definirá quién lidera el futuro.
El talento en TI se ha convertido en el activo más escaso y valioso del mercado.
Las organizaciones que entiendan esta realidad —y adapten su cultura, liderazgo y estructura— serán las que logren atraer, desarrollar y retener a los perfiles que impulsarán la siguiente ola de transformación digital.
Aquellas que no lo hagan, inevitablemente quedarán rezagadas.
Como dijo uno de los panelistas:
“En tecnología no gana la empresa más grande, gana la que aprende más rápido.”
Hoy, más que nunca, esa frase es el mapa para navegar la nueva era tecnológica.







