En un entorno donde la inteligencia artificial avanza más rápido que las regulaciones y donde la ciberseguridad se ha convertido en uno de los principales riesgos para las organizaciones, pocas empresas buscan posicionarse no solamente como implementadoras de tecnología, sino como guías estratégicos para navegar esta nueva era digital. Ese es precisamente el enfoque de Cognitactix.
Durante una conversación con su CTO, Jorge, quedó claro que la empresa nació en medio de una transición profesional, pero también en medio de un momento histórico para la tecnología. Después de pasar más de 20 años en una de las firmas de consultoría más importantes del mundo, Jorge decidió comenzar desde cero. Y curiosamente, el primer paso para construir la empresa fue preguntarle directamente a ChatGPT cómo debería llamarse.
Así nació Cognitactix, un nombre que combina “cognitivo” y “táctico”, reflejando exactamente la filosofía de la compañía: utilizar inteligencia artificial, estrategia y gobernanza para ayudar a las empresas a tomar mejores decisiones en un entorno cada vez más complejo.
Más allá de la anécdota del nombre, el verdadero origen de Cognitactix está en algo mucho más profundo: la gestión de riesgos. Durante años trabajando en auditoría y consultoría, Jorge detectó que muchas organizaciones operan constantemente entre contradicciones éticas, regulatorias y operativas. Empresas que buscan cumplir con normas y regulaciones, pero que al mismo tiempo deben tomar decisiones agresivas para alcanzar sus objetivos de negocio.
Ese conflicto, explica, ha generado un entorno donde muchas organizaciones “simulan” cumplimiento sin realmente construir procesos coherentes y sostenibles. Y dentro de todos esos riesgos, la ciberseguridad se ha convertido en uno de los más importantes para prácticamente cualquier industria.
La razón es clara: internet transformó completamente la operación de las empresas durante los últimos 25 años, pero la inteligencia artificial está acelerando esa transformación a una velocidad nunca antes vista. Para Cognitactix, esta nueva ola tecnológica representa una oportunidad histórica similar —o incluso mayor— a la llegada de internet.
Uno de los puntos más interesantes de la entrevista fue la visión que comparte Jorge sobre el futuro inmediato de la inteligencia artificial. Mientras muchas organizaciones siguen apostando completamente por modelos en la nube, Cognitactix considera que el mercado comenzará a migrar hacia modelos híbridos y sistemas de inteligencia artificial más pequeños, especializados y aislados de internet.
El CTO explicó que 2026 será el año donde los grandes modelos fundacionales darán paso a Small Language Models, sistemas más ligeros que podrán operar dentro de las propias empresas sin depender completamente de servicios externos en la nube. Esto permitirá reducir costos, mejorar eficiencia energética y, sobre todo, disminuir riesgos relacionados con fuga de información.
La apuesta de Cognitactix no es vender una sola tecnología, sino acompañar a las organizaciones a entender cuál es su verdadero apetito de riesgo, qué nivel de exposición tienen y qué herramientas realmente necesitan. En otras palabras, buscan convertirse en un aliado estratégico más que en un proveedor tradicional de consultoría.
Otro de los temas centrales fue el impacto social de la inteligencia artificial. Jorge considera que la automatización impulsada por agentes de IA cambiará profundamente el mercado laboral. Muchas tareas repetitivas y operativas desaparecerán, generando una fuerte separación entre quienes desarrollaron capacidades cognitivas avanzadas y quienes dependían únicamente de procesos rutinarios.
Sin embargo, lejos de ver esto únicamente como una amenaza, Cognitactix lo interpreta como una oportunidad para revalorizar el trabajo humano, creativo y artesanal. Actividades relacionadas con pensamiento crítico, arte, estrategia, análisis y resolución compleja de problemas serán cada vez más valiosas en un entorno saturado de automatización.
La conversación también abordó uno de los temas más delicados del momento: la regulación de la inteligencia artificial en México. Para Jorge, el mayor error que pueden cometer las empresas es esperar a que exista una regulación perfecta antes de actuar. En cambio, considera que las organizaciones deben comenzar desde ahora a construir sus propios marcos de gobernanza basados en mejores prácticas internacionales.
En un contexto donde las leyes todavía evolucionan y donde incluso a nivel mundial no existe claridad absoluta sobre responsabilidad, sesgos y derechos digitales, Cognitactix busca posicionarse como un puente entre la tecnología, la estrategia y la gobernanza corporativa.
Más que una consultora tecnológica, la empresa parece estar construyendo una filosofía alrededor de cómo las organizaciones deben enfrentar la próxima gran transformación digital. Porque, como dejó claro Jorge durante la entrevista, la inteligencia artificial no es una tendencia pasajera: es una nueva infraestructura de la sociedad moderna.