Entrevista con Javier Cordero, vicepresidente de Red Hat para NOLA
Red Hat impulsa la transformación tecnológica empresarial a través de una filosofía abierta basada en la nube híbrida, la automatización y la inteligencia artificial. En esta conversación, Javier Cordero, vicepresidente de la compañía Red Hat para NOLA, explica cómo la IA —desde la predictiva hasta los agentics— está redefiniendo modelos de negocio y acelerando la innovación. Subraya que el liderazgo actual requiere aprender, desaprender y adaptarse rápidamente. También aborda retos clave como ciberseguridad y escasez de talento, destacando que la tecnología es un camino continuo, no un destino.
En un entorno donde la inteligencia artificial, la nube híbrida y la automatización redefinen la competitividad empresarial, el liderazgo tecnológico debe adaptarse a una nueva realidad: la innovación constante. Javier Cordero, vicepresidente y director regional de Red Hat para Norte de Latinoamérica (NOLA), conversó con Neuron sobre cómo la compañía —referente global en software open source empresarial— impulsa la transformación digital desde una filosofía abierta y colaborativa que ha cambiado para siempre la forma en que operan las organizaciones.
Innovar en un mundo que cambia todos los días
“Liderar una empresa como Red Hat es una aventura espectacular”, comenta Cordero. “Estamos en la cúspide de la innovación tecnológica y eso implica grandes desafíos desde el liderazgo, pero también una enorme satisfacción: hemos logrado consolidarnos como un proveedor estratégico de tecnología transformacional en México y América Latina”.
Red Hat, adquirida por IBM en 2019 en la mayor operación de software de la historia, se ha posicionado como el estandarte del open hybrid cloud, un enfoque que rompe los límites entre nubes públicas, privadas y entornos locales. Su objetivo: ofrecer flexibilidad, seguridad y libertad tecnológica a empresas que buscan modernizar sus operaciones sin atarse a un solo proveedor.
La inteligencia artificial: el nuevo motor de cambio
Para Cordero, la inteligencia artificial (IA) marca una transformación equiparable a la que representó Internet en su momento. “La IA va a cambiar prácticamente todo: la forma en que trabajamos, decidimos y nos relacionamos con la tecnología. No solo desde la perspectiva técnica, sino como un habilitador de nuevos modelos de negocio”, afirma.
El ejecutivo distingue entre dos grandes ramas de la IA: la predictiva, que lleva décadas funcionando en sectores como el financiero —anticipando fraudes o patrones de consumo—, y la generativa, capaz de crear contenido, automatizar procesos y contextualizar información a niveles inéditos.
“Dentro de esta nueva ola surge algo fascinante: los agentics, agentes impulsados por IA capaces de interactuar 24/7 con personas, entender contextos y ofrecer respuestas más precisas que un humano en ciertos escenarios. Son el siguiente salto en adopción de inteligencia artificial empresarial”, explica.
Hoy, según datos de Red Hat, siete de cada diez empresas en Latinoamérica ya usan inteligencia artificial, aunque solo una o dos realmente aprovechan su potencial completo. “Estamos en una etapa similar a la de los primeros años del Internet. En los próximos dos años veremos un mundo empresarial completamente distinto gracias a la IA”, anticipa Cordero.
El liderazgo en la era digital: aprender y desaprender
Más allá de la tecnología, Cordero subraya la necesidad de un liderazgo adaptable. “El atributo más importante que debemos tener hoy es la capacidad de aprender y desaprender. No basta con adquirir nuevos conocimientos; hay que soltar viejas prácticas. Si llevo 40 años haciendo algo igual, debo ser capaz de cambiarlo. Esa es la única forma de evolucionar”.
Este liderazgo, afirma, exige curiosidad, pensamiento exponencial y disposición a fallar rápido para corregir rápido. “En Red Hat, el error no se castiga, se convierte en aprendizaje. La velocidad de cambio demanda líderes que piensen en grande y actúen con agilidad”.
La nube híbrida: el pilar de la nueva era digital
Entre los múltiples pilares tecnológicos, Cordero destaca la nube híbrida como la base de la transformación empresarial moderna. “El concepto es simple: que las empresas se enfoquen en su core business mientras los expertos en tecnología nos ocupamos de la complejidad técnica”, dice.
La analogía que usa es reveladora: “Cuando enciendes la luz, no te preguntas si proviene de una planta hidroeléctrica o solar; solo quieres que funcione. Así debería ser con la nube: el negocio se enfoca en su propósito, y la infraestructura la manejan los expertos”.
Para Red Hat, la nube híbrida elimina tres barreras históricas: el costo, la complejidad y la falta de agilidad. Permite escalar recursos informáticos según la demanda —como una juguetera que duplica su capacidad en diciembre y la reduce el resto del año— sin desperdiciar inversión. “Esto cambia por completo la manera en que operan las empresas, porque la tecnología se vuelve un acelerador, no un obstáculo”.
Ciberseguridad: confianza en un entorno abierto
Uno de los grandes retos de la adopción tecnológica sigue siendo la ciberseguridad. Cordero lo aborda con una visión pragmática: “No somos una empresa de seguridad, pero sí aportamos seguridad mediante la automatización, la contenedorización y la flexibilidad de nuestras soluciones”.
Explica que una parte importante de los ciberataques ocurre porque las compañías no actualizan sus sistemas. “Cuatro o cinco de cada diez hackeos se deben a no tener las versiones más recientes. Nuestros sistemas automatizados garantizan que todas las máquinas conectadas a la nube estén actualizadas, reduciendo drásticamente ese riesgo”.
Cordero también rompe un mito: “El público cree que la nube pública es menos segura porque es ‘pública’. En realidad, los hyperscalers invierten miles de millones en seguridad. ¿Quién tiene más capacidad de proteger: una empresa individual o una infraestructura global con protocolos de nivel militar?”.
El talento: el reto estructural de la industria
Otro de los grandes temas para Red Hat es el talento. La brecha entre la velocidad de innovación y la capacidad de generar especialistas crece cada año. “La ola de innovación avanza más rápido que la generación de expertos. Hoy hay más demanda de ingenieros de software de la que podemos formar”, advierte.
Para enfrentar este desafío, Red Hat impulsa una estrategia de triple hélice: gobierno, academia e industria. “Trabajamos con universidades para definir programas de estudio, donamos tecnología para que los alumnos se capaciten y creamos semilleros de talento. Es una inversión a largo plazo, pero indispensable”.
El mensaje a los líderes
Al cierre de la conversación, Cordero deja un mensaje contundente para los líderes de negocio y tecnología:
“Aprender a desaprender, pensar exponencialmente y estudiar sin descanso. La transformación digital no es un proyecto, es una mentalidad. Y en un mundo que cambia a esta velocidad, el que no evoluciona, se queda atrás”.
Red Hat no solo lidera una revolución tecnológica, sino también cultural: una visión abierta, colaborativa y sustentada en la innovación continua. En palabras de su vicepresidente, “el futuro pertenece a quienes entienden que la tecnología no es un destino, sino un camino que se recorre todos los días”.







