Aprender del Error, Liderar con Propósito: El Camino de Alejandro Hernández en la Cadena de Suministro

En este episodio de Logistics Talks, Alejandro Hernández, ex Director de Logística en Sony y cofundador de Supply Chain Cracks, comparte su recorrido profesional desde sus inicios en Bimbo hasta liderar operaciones logísticas de alto impacto. A través de historias reales, revela aprendizajes clave sobre liderazgo, resolución de conflictos, choques culturales, motivación de equipos y transformación operativa. Además, presenta Supply Chain Cracks, una plataforma que busca formar nuevos líderes logísticos a partir de experiencias vividas. Una conversación inspiradora para quienes buscan humanizar y eficientar la cadena de suministro.

De Sony a Supply Chain Cracks: historias reales para una logística más humana y eficiente

En este episodio de Logistics Talks, conversamos con Alejandro Hernández, experto con más de 25 años de trayectoria en cadena de suministro, ex Director de Logística en Sony y cofundador de Supply Chain Cracks, una plataforma que busca democratizar el conocimiento logístico con base en experiencias reales, éxitos, fracasos y aprendizajes profundos. Esta conversación nos llevó desde sus inicios en Bimbo hasta gestionar un almacén de 65,000 m² operando 365 días al año, pasando por conflictos internos, choques culturales, proyectos de transformación y una visión sobre el futuro de la industria.


Comenzar desde abajo: subir al camión, no a la oficina

Recién egresado de la universidad, Alejandro pensó que sus conocimientos de mejora continua le bastarían para rediseñar procesos en Bimbo. Su primer gran lección: el gerente de ventas lo mandó como asistente de ruta en un camión repartidor. “Tienes que vivir el piso para poder mejorarlo”, recuerda. Una enseñanza que marcaría su carrera: primero observar, escuchar y luego transformar.


Sony: crecimiento exponencial y ejecución feroz

En su paso por Sony, Alejandro vivió una de las etapas de mayor crecimiento en la historia de la empresa. De 200 ventas en 2002, pasaron a 1,800 en 2009, lo que implicó multiplicar por 12 toda la operación logística: número de camiones, contenedores, metros cuadrados, almacenes y transacciones. “Teníamos que contratar hasta 100 camiones en una tarde para entregar al día siguiente. Era velocidad total”, afirma. La operación se volvía casi just-in-time con ciclos de producto de apenas tres meses.


El almacén como una fábrica de pedidos

Con más de 700 personas en almacén y tres turnos diarios, la estrategia era clara: segmentar internamente por tipo de producto, rotación y cliente. “Cada familia tenía su propia lógica, no es lo mismo un PlayStation que una computadora Vaio. El slotting lo diseñábamos con datos, velocidad de surtido y visión de demanda”, explica Alejandro. Un enfoque de inteligencia operativa que hoy se potencia con IA, pero que antes requería análisis humano y coordinación diaria.


Mediar conflictos: de barreras entre áreas a equipos unidos

Una constante en su carrera fue romper los silos entre ventas, operaciones y logística. “Cadena de suministro está para vender. Si no surto el pedido, no llegamos a la meta”, dice con firmeza. Por eso, Alejandro promovía reuniones de acción semanal, alineación entre áreas y reglas claras de rendición de cuentas. Si había un problema, no era de una persona, era del equipo: “Lo estamos haciendo mal, vamos a arreglarlo juntos”.


Choques culturales y liderazgo adaptable

Uno de sus mayores aprendizajes ocurrió al mudarse al Cono Sur. En México, una pizza bastaba para motivar al equipo a quedarse hasta las 11 p.m.; en Chile o Argentina, las prioridades eran distintas. “Tuve que aprender a escuchar, entender qué los motiva. Fue cuando realmente me volví mejor director”, afirma. El resultado: rediseñó turnos, ajustó expectativas y logró operaciones 24/7 con base en confianza y comunicación.


Gaming, motivación y visibilidad del talento

Para mantener motivados a sus equipos, desarrolló un sistema de “gaming” interno, basado en competencias, premios visibles y reconocimiento real. “Si alguien era promovido, no era por ser amigo del jefe, sino por estar arriba en la tabla de proyectos, ahorros y resultados”, explica. Involucrar a la familia, poner reglas claras y mantener retos constantes eran parte de la fórmula para formar líderes desde becarios hasta directores.


Fallas, fracasos y aprendizajes reales

Alejandro recuerda con claridad el día que falló un pedido clave de consolas. Por no entender la cultura local, el equipo se fue a casa sin terminar. “Tuve que armar los kits con los gerentes esa noche y al otro día dar la cara al presidente sin plan de acción”. La experiencia lo llevó a rediseñar incentivos y procesos. “Los errores duelen, pero si se aprenden, se transforman en estrategia”.


Supply Chain Cracks: aprender desde la experiencia

Hoy, Alejandro co-lidera Supply Chain Cracks, una plataforma de aprendizaje con cursos, lives, acompañamiento y mentorías para la comunidad logística. “Mucho del contenido es técnico, pero faltaba lo vivencial: lo que duele, lo que falla, lo que enseña”, afirma. El objetivo es claro: hacer el camino más liviano para los nuevos líderes en logística, acortando su curva de error con conocimiento práctico. No solo es una plataforma de mentores especializado en cadena de suministro sino un soporte para desarrollar un proyecto o incrementar tu potencial como logístico. 


El futuro: formación continua y tecnología aplicada

En los próximos años, Alejandro visualiza Supply Chain Cracks como la plataforma #1 de capacitación logística, pero también como un centro de innovación. “Debemos estar al día en nuevas tecnologías, entender qué está cambiando para traerlo a nuestra comunidad”. La meta es acompañar a líderes no solo en lo que fue, sino en lo que viene.


🧭 Liderazgo basado en valores y ejecución

Su filosofía de liderazgo se basa en tres principios:

  1. Poner a las personas donde mejor juegan
  2. Desarrollar sus habilidades técnicas y blandas
  3. Asumir la responsabilidad del equipo como propia

“Yo soy el primero en decir: lo estamos haciendo mal. No es él, soy yo. Y vamos a arreglarlo juntos”, sentencia. Con más de dos décadas de experiencia, su enfoque humano, estratégico y operativo lo convierte en un referente para quienes entienden que la logística no es solo mover productos, sino transformar organizaciones.

Share this article