Juan Miranda, Director General de Solar Change, explica por qué este es el mejor momento para adoptar la energía fotovoltaica en México y qué separa una instalación profesional de una riesgosa.
El momento ideal para instalar: precios históricos y un mercado en boom
México cerró 2024 con el mayor número de contratos registrados en generación distribuida de su historia, y las proyecciones apuntan a un crecimiento sostenido hacia 2030. Dos factores lo explican: el alza acumulada en las tarifas eléctricas —que muchos usuarios notan solo cuando el recibo ya duele— y el hecho de que el costo de los sistemas fotovoltaicos se encuentra en su punto más bajo desde que nació la industria.
Juan Miranda advierte, sin embargo, que esa ventana podría cerrarse pronto. La guerra arancelaria entre Estados Unidos y China —principal fabricante mundial de paneles— llevó a China a retirar subsidios fiscales al sector de renovables, lo que se estima provocará un aumento de precios considerable en el corto plazo. ‘Estamos justo en el momento ideal para implementar estos proyectos’, señala Miranda.
“Imagínate pasar de un recibo de 250,000 pesos mensuales a pagar 600 pesos. Ese recurso que tenías destinado al gasto eléctrico ahora puede ir a crecer tu negocio.”
¿Para quién tiene más sentido? Industria, PYMES y hogares
Los proyectos industriales en generación distribuida pueden instalarse hasta 500 kW, cubrir entre el 20 y el 100% del consumo eléctrico y generar un retorno de inversión de entre 2 y 4 años, con 21 años adicionales de ahorro. Para las PYMES, el beneficio es aún más contundente: las tarifas de baja tensión que pagan los pequeños negocios llegan a 5.5 pesos por kilowatt-hora, casi el doble de lo que paga una industria en media tensión. En residencias, la ecuación cierra especialmente bien cuando se combina con aire acondicionado o movilidad eléctrica: sin paneles solares, comprar un auto eléctrico no genera el ahorro real que se espera.
Miranda también aborda la cogeneración —la combinación de más de un método de generación— como una respuesta práctica a la infraestructura eléctrica saturada que ya se vive en ciudades como Guadalajara, donde algunos negocios enfrentan cortes frecuentes que amenazan su operación. Los sistemas de respaldo con baterías (BESS) emergen como complemento clave, aunque su costo sigue siendo elevado por el precio de las baterías de litio.
El riesgo invisible: instaladores sin certificación
Uno de los mensajes más contundentes de la entrevista apunta a un problema que crece con el boom del sector: la proliferación de instaladores sin certificación que ofrecen precios agresivos pero ponen en riesgo el patrimonio del cliente. Un panel mal instalado puede generar un arco eléctrico y provocar un incendio. Miranda también alerta sobre una práctica engañosa en el mercado: ofrecer en instalaciones residenciales paneles de más de 700 watts diseñados para uso industrial, cuyos voltajes los inversores domésticos no soportan.
“No se dejen guiar por el watt ni por el precio. Vale la pena hacer bien la inversión solo una vez, con alguien que se haga responsable de lo que pueda llegar a pasar.”
Solar Change responde a este reto con ingenieros certificados con el estándar ENSER, procesos de verificación e inspección desde las etapas iniciales del proyecto, y pólizas de seguimiento postventa. ‘Lo que vendemos es seguridad, tranquilidad y seguimiento’, resume Miranda.
La visión: México tiene todo para ser potencia en generación distribuida
Para Miranda, México reúne las condiciones ambientales, el talento y la ambición del sector privado para posicionarse entre los países líderes en generación distribuida a nivel mundial. El obstáculo principal: los procesos burocráticos que ralentizan la aprobación de proyectos. Su llamado final es a una colaboración más eficiente entre el sector público y el privado, y a ampliar el acceso a financiamiento para que la energía solar no sea solo una ventaja competitiva de grandes empresas, sino una herramienta de calidad de vida para todos.
Publicado por Neuron Business Media · Neuron Energy Talks







