Upskilling y Reskilling: Mantente a la Vanguardia del Cambio Laboral

En el Neuron Talent Forum, el panel “Upskilling y Reskilling: Mantente a la Vanguardia del Cambio Laboral” exploró cómo las organizaciones combinan tecnología y humanidad para desarrollar talento. Moderado por Fernanda Valdés (Finkargo), reunió a Araceli Ramírez (Estafeta), Giuseppe Parodi (L’Oréal) y Leopoldo Hernández (ITALIKA). Hablaron de capacitación creativa, propósito en roles operativos, uso de IA para prevenir deserción y la importancia de liderazgo, soft skills y salud mental. El mensaje central: el futuro laboral es una sinergia entre innovación técnica, empatía y transformación organizacional.

En un entorno laboral donde la única constante es el cambio, el panel “Upskilling y Reskilling: Mantente a la Vanguardia del Cambio Laboral” en Neuron Talent Forum se convirtió en una poderosa conversación sobre cómo las organizaciones están enfrentando los retos del desarrollo humano en tiempos de automatización, nuevas tecnologías e incertidumbre.

Moderado por Fernanda Valdés, HRBP en Finkargo, el panel reunió a tres líderes del capital humano con visiones complementarias pero convergentes: Araceli Ramírez, Directora de Recursos Humanos en Estafeta; Leopoldo Hernández, Director de Capital Humano en ITALIKA; y Giuseppe Parodi, HR Director Zone Staff LATAM en L’Oréal.

Tecnología sí, pero con humanidad

El debate arrancó con una verdad ineludible: la tecnología está revolucionando la forma en que aprendemos y trabajamos, pero no puede reemplazar la inteligencia humana. Araceli Ramírez compartió cómo en Estafeta han hecho del celular una herramienta clave para formar a su personal operativo, incluso en zonas donde no se cuenta con acceso constante a una computadora. La creatividad ha sido clave: desde grupos de WhatsApp hasta un aula móvil que recorre el país capacitando en sitio. Todo con un enfoque claro: que el conocimiento esté alineado con las necesidades reales del cliente.

Giuseppe Parodi, por su parte, recalcó que el reto no está solo en implementar tecnología, sino en entender el contexto organizacional, la cultura y los distintos niveles de madurez de los equipos en América Latina. Habló del “auto rojo” como metáfora: las oportunidades de aprendizaje siempre están ahí, pero sólo cuando decides prestarles atención, realmente las ves. “El aprendizaje tiene que venir también del propio individuo”, enfatizó.

Upskilling con propósito

Leopoldo Hernández llevó la conversación a otro nivel: más allá de capacitar, ¿cómo generamos propósito en roles repetitivos, operativos y de alta rotación? En ITALIKA han entendido que formar no es solo enseñar una tarea, sino conectar a las personas con el impacto de su trabajo. “No estás apretando tornillos, estás dándole movilidad a alguien que necesita esa moto para ganarse la vida”. Bajo esa visión, no se forman ensambladores, se forman pilotos. Se construye identidad.

También reveló cómo la inteligencia artificial está siendo usada en sus plantas para identificar señales de deserción y actuar antes de que ocurra. Una mezcla de estrategia, datos y empatía que revela un cambio profundo en cómo el área de talento entiende su impacto.

Soft skills, liderazgo y salud mental

El panel cerró abordando un tema que atraviesa todas las organizaciones: el desarrollo de habilidades blandas. La conclusión fue contundente: sin liderazgo, comunicación y empatía, ninguna capacitación técnica será suficiente. Tanto L’Oréal como Estafeta han invertido en escuelas de liderazgo con enfoque humano, con certificaciones que evalúan no sólo competencias operativas sino el ejemplo que dan los líderes.

Además, se abordó un tema cada vez más urgente: la salud mental. Araceli fue clara en que el capital humano también debe estar atento a los comportamientos fuera de lo común y asumir la responsabilidad de actuar con sensibilidad, más allá del rendimiento. “No es nuestra responsabilidad tratar, pero sí observar y cuidar”, comentó.

Más allá del control, construir flujos

La metáfora final fue potente: no se trata de “pastorear gatos” en medio de una transformación tan acelerada. Se trata de construir cauces donde ese talento fluya, evolucione y transforme también a la organización. “La IA nos está dando superpoderes”, dijo Polo, “pero depende de nosotros decidir cómo encauzarlos”.

Este panel dejó claro que el futuro del trabajo no será una batalla entre humanos y tecnología, sino una danza estratégica entre lo técnico, lo humano y lo transformacional. Y que el rol del área de talento no es sólo formar, sino liderar el cambio desde el centro de la conversación empresarial.

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