¿México diseña una estrategia para blindar su seguridad energética y reducir la dependencia del gas de Texas

El Plan Quinquenal del Cenagas pretende elevar la capacidad de reservas de gas natural de 2.5 a 10 días, un movimiento crucial para un país cuya matriz energética depende en un 70% de las importaciones desde Estados Unidos.

Contexto: Una Vulnerabilidad Estratégica
México enfrenta un riesgo estructural en su sector energético: una capacidad de almacenamiento de gas natural críticamente baja que no supera los 2.5 días de consumo. Esta situación sitúa al país en una posición de extrema vulnerabilidad ante cualquier disrupción en el suministro desde Texas, origen de aproximadamente el 70% del gas que consume la nación. Eventos climáticos extremos, fluctuaciones de precios o tensiones geopolíticas en el lado estadounidense tienen un impacto directo e inmediato en la estabilidad del sistema eléctrico y la operación industrial en México

El Plan: Una Respuesta a Cinco Años Vista
Frente a este escenario, el Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas) ha presentado un Plan Quinquenoal que tiene como objetivo central fortalecer la resiliencia del sistema. La meta es ambiciosa: construir una reserva estratégica que cubra hasta 10 días de demanda nacional. Para lograrlo, se propone una inversión mixta que combine recursos públicos y privados, y se aprovechen infraestructuras existentes, como yacimientos petroleros agotados, así como la construcción de nueva infraestructura de ductos.

Mecanismos de Implementación y Inversión
El modelo contempla que el Estado, a través de Pemex o la Sener, proporcione los activos idóneos para el almacenamiento (como yacimientos agotados o terrenos), mientras que la inversión privada se destinaría a la adaptación, tecnología y operación de estos sitios. Se estima que solo en desarrollos de ductos y obras complementarias, la inversión federal durante el presente sexenio podría rondar los 32,000 millones de pesos.

Expansión y Modernización de la Red
El plan no se limita al almacenamiento, sino que incluye una expansión estratégica del Sistema Nacional de Gasoductos (Sistrangas). Las ampliaciones se focalizarán en:

  • El noreste (Tamaulipas): Para consolidar el nodo de entrada del gas importado y atender el crecimiento industrial.
  • El sur-sureste (Puebla, Oaxaca, Chiapas, Veracruz): Vinculado al desarrollo del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
  • El noroeste (Sonora y Baja California): Para apoyar los proyectos de generación eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Adicionalmente, el Cenagas ha dividido el país en tres zonas (norte, centro y sur) para descentralizar el almacenamiento y evitar que una contingencia en una región afecte a todo el territorio.

Un Rayo de Esperanza: El Aumento de la Producción Nacional
Un factor que coadyuva a esta estrategia es la recuperación gradual de la producción de gas natural de Pemex. De acuerdo con el director del Cenagas, David García, la aportación de la paraestatal al Sistrangas ha aumentado del 34% al 40% recientemente. Si bien esto no revierte la dependencia, sí modifica positivamente la balanza entre gas importado y nacional. No obstante, persiste un desafío: capturar y inyectar a la red el gas asociado que actualmente se quema o se pierde por falta de infraestructura en campos como los de Veracruz, donde ya se planea un proyecto específico para solucionarlo.

Implicaciones: Hacia una Mayor Soberanía Energética
La materialización de este plan representaría un salto cualitativo en la seguridad energética de México. Un colchón de 10 días proporcionaría un margen de maniobra crucial para gestionar crisis, proteger la actividad industrial de paros técnicos y mitigar la volatilidad extrema en los precios de la electricidad. En un contexto global incierto y con una economía que requiere costos energéticos competitivos, reducir la exposición a factores externos se convierte en un pilar fundamental para la planeación económica e industrial del país.

La viabilidad del proyecto dependerá de la conclusión de su revisión por parte de la Secretaría de Energía y de su posterior alineación con el Programa Sectorial de Energía (Prosener), que marcará la hoja de ruta del sector en los próximos años.

México Rompería su Dependencia de Gas ante Texas?

El Plan Quinquenal del Cenagas pretende elevar la capacidad de reservas de gas natural de 2.5 a 10 días, un movimiento crucial para un país cuya matriz energética depende en un 70% de las importaciones desde Estados Unidos.

Contexto: Una Vulnerabilidad Estratégica
México enfrenta un riesgo estructural en su sector energético: una capacidad de almacenamiento de gas natural críticamente baja que no supera los 2.5 días de consumo. Esta situación sitúa al país en una posición de extrema vulnerabilidad ante cualquier disrupción en el suministro desde Texas, origen de aproximadamente el 70% del gas que consume la nación. Eventos climáticos extremos, fluctuaciones de precios o tensiones geopolíticas en el lado estadounidense tienen un impacto directo e inmediato en la estabilidad del sistema eléctrico y la operación industrial en México.

El Plan: Una Respuesta a Cinco Años Vista
Frente a este escenario, el Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas) ha presentado un Plan Quinquenoal que tiene como objetivo central fortalecer la resiliencia del sistema. La meta es ambiciosa: construir una reserva estratégica que cubra hasta 10 días de demanda nacional. Para lograrlo, se propone una inversión mixta que combine recursos públicos y privados, y se aprovechen infraestructuras existentes, como yacimientos petroleros agotados, así como la construcción de nueva infraestructura de ductos.

Mecanismos de Implementación y Inversión
El modelo contempla que el Estado, a través de Pemex o la Sener, proporcione los activos idóneos para el almacenamiento (como yacimientos agotados o terrenos), mientras que la inversión privada se destinaría a la adaptación, tecnología y operación de estos sitios. Se estima que solo en desarrollos de ductos y obras complementarias, la inversión federal durante el presente sexenio podría rondar los 32,000 millones de pesos.

Expansión y Modernización de la Red
El plan no se limita al almacenamiento, sino que incluye una expansión estratégica del Sistema Nacional de Gasoductos (Sistrangas). Las ampliaciones se focalizarán en:

  • El noreste (Tamaulipas): Para consolidar el nodo de entrada del gas importado y atender el crecimiento industrial.
  • El sur-sureste (Puebla, Oaxaca, Chiapas, Veracruz): Vinculado al desarrollo del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
  • El noroeste (Sonora y Baja California): Para apoyar los proyectos de generación eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Adicionalmente, el Cenagas ha dividido el país en tres zonas (norte, centro y sur) para descentralizar el almacenamiento y evitar que una contingencia en una región afecte a todo el territorio.

Un Rayo de Esperanza: El Aumento de la Producción Nacional
Un factor que coadyuva a esta estrategia es la recuperación gradual de la producción de gas natural de Pemex. De acuerdo con el director del Cenagas, David García, la aportación de la paraestatal al Sistrangas ha aumentado del 34% al 40% recientemente. Si bien esto no revierte la dependencia, sí modifica positivamente la balanza entre gas importado y nacional. No obstante, persiste un desafío: capturar y inyectar a la red el gas asociado que actualmente se quema o se pierde por falta de infraestructura en campos como los de Veracruz, donde ya se planea un proyecto específico para solucionarlo.

Implicaciones: Hacia una Mayor Soberanía Energética
La materialización de este plan representaría un salto cualitativo en la seguridad energética de México. Un colchón de 10 días proporcionaría un margen de maniobra crucial para gestionar crisis, proteger la actividad industrial de paros técnicos y mitigar la volatilidad extrema en los precios de la electricidad. En un contexto global incierto y con una economía que requiere costos energéticos competitivos, reducir la exposición a factores externos se convierte en un pilar fundamental para la planeación económica e industrial del país.

La viabilidad del proyecto dependerá de la conclusión de su revisión por parte de la Secretaría de Energía y de su posterior alineación con el Programa Sectorial de Energía (Prosener), que marcará la hoja de ruta del sector en los próximos años.

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