From Vision to Execution: Making EV Adoption Work in Mexico

El Neuron Automotive Forum reunió a líderes de la industria como Fernando Enciso (Grupo Autofín), Svein Azcue (Chirey), Juan Héctor Algrávez (Kia México), Iván Ramírez (Renault) y Guillermo Rosales (AMDA) para debatir sobre el futuro de la movilidad en México. Coincidieron en que la electrificación ya no es una cuestión de “si” llegará, sino de cuándo y bajo qué condiciones. Los panelistas destacaron el papel de los híbridos, la manufactura mexicana, incentivos fiscales, energías renovables y educación al consumidor como claves para acelerar la transición hacia una movilidad sostenible.

El futuro de la movilidad en México ya no se debate en términos de “si” llegará la electrificación, sino en “cuándo” y bajo qué condiciones se consolidará. Así lo dejaron claro Fernando Enciso (CEO de Grupo Autofín), Svein Azcue (COO de Chirey), Juan Héctor Algrávez (Head of Institutional Relations & Government Affairs de Kia México), Iván Ramírez (Director de Marketing de Renault) y Guillermo Rosales (Presidente de la AMDA), durante su participación en el Neuron Automotive Forum.

El panel abrió con un dato revelador: en México, los vehículos electrificados (híbridos, híbridos enchufables y 100% eléctricos) ya representan 13% de las ventas totales. Aunque aún lejos de mercados como China (donde superan un tercio) o el norte de Europa, el avance es significativo si recordamos que hace apenas cinco años apenas alcanzaban el 1%.

“Ya no es si seguirá en curso la electromovilidad, sino cuáles son los tiempos en los que estaremos llegando a su predominancia en las diferentes regiones del mundo y en nuestro país”, señaló Guillermo Rosales.

Híbridos como puente a la electrificación

Svein Azcue (Chirey) defendió la idea de una transición paulatina, donde los híbridos juegan un papel clave para romper la ansiedad de carga.

“La electrificación será una transición, no un salto directo. Los híbridos son el modelo al que apostamos porque dependen menos de la infraestructura pública y más de lo que el consumidor puede controlar en casa. Eso reduce barreras y genera confianza”, explicó.

El directivo también resaltó que el factor precio ya no es un obstáculo insalvable: hoy existen opciones eléctricas por debajo del precio promedio del mercado mexicano (530 mil pesos).

La manufactura mexicana: un futuro brillante

Para Juan Héctor Algrávez (Kia), México tiene todo para liderar la producción de vehículos eléctricos en la región.

“30% de las exportaciones de México están ligadas al sector automotriz. No hay industria automotriz de Norteamérica sin México y sin Canadá. Nuestra vocación manufacturera garantiza que el futuro de los eléctricos se construya aquí, incluso con tecnologías como el hidrógeno”, subrayó.

En esa misma línea, Iván Ramírez (Renault) advirtió que la electrificación en México no será exclusiva de los segmentos altos. El reto está en democratizar la oferta hacia los segmentos B y A, los de mayor volumen en el

país:

“México probó los vehículos electrificados y le gustó. Lo que sigue es llevar esa tecnología a los segmentos más accesibles. Ahí veremos la verdadera explosión de la electrificación”, afirmó.

Incentivos fiscales y estrategia nacional

El papel del gobierno y los incentivos fiscales también fue un punto central. Los panelistas coincidieron en que se requiere una estrategia nacional de electromovilidad que dé certeza a inversiones y consumidores.

“Los incentivos fiscales son cruciales, pero no basta con apuntar al gobierno federal. Necesitamos convergencia entre políticas públicas, industria privada y cadenas de suministro. El objetivo es claro: reducir el costo total de propiedad para el consumidor”, señaló Svein Azcue.

Actualmente, los compradores de eléctricos en México pueden acceder a beneficios como exención del ISAN, deducción acelerada, exención de tenencia en algunos estados y descuentos en casetas de cobro. Pero, como coincidieron los expertos, se requiere mayor visión de largo plazo.

Retos estructurales

Fernando Enciso (Grupo Autofín) puso sobre la mesa un desafío poco discutido: el modelo de negocio de las agencias.

“Un motor eléctrico tiene apenas el 10% de las piezas de un motor de combustión. Eso cambia la necesidad de refacciones y mantenimiento, y obliga a reconfigurar el negocio de distribución. Además, debemos crear industrias satélite como la reconstrucción de baterías o el reciclaje de litio”, advirtió.

Otro reto clave es el energético. Según Juan Héctor Algrávez, 80% de la energía en México proviene de combustibles fósiles:

“Si vendo un coche eléctrico que se alimenta con energía generada a partir de petróleo, no soy parte de la solución, soy parte del problema. Necesitamos invertir en energías renovables, paneles solares y mejorar el grid eléctrico del país”, insistió.

La palabra clave: voluntad

Para Iván Ramírez, la masificación de eléctricos depende de una sola palabra: voluntad.

“La voluntad del gobierno, de los bancos que financian 70% de los autos, de los fabricantes, de la iniciativa privada y, sobre todo, del cliente. Una vez que lo pruebas, no regresas. El reto es dar ese primer paso”, afirmó.

El cierre: eficiencia, educación y no quedarse atrás

Los mensajes finales coincidieron en la necesidad de educar a consumidores y profesionales, acelerar la adopción de renovables y evitar que México se rezague.

“No queremos ser la Cuba del futuro, aferrados a autos de combustión cuando el mundo ya migró a lo eléctrico. Tenemos que perderle el miedo y entender que somos parte de un mundo globalizado”, advirtió Fernando Enciso.

Por su parte, Juan Héctor Algrávez sintetizó el futuro de la electromovilidad en una sola palabra: eficiencia. Desde vehículos que pueden devolver energía a la red eléctrica hasta estaciones autosustentables con paneles solares, el camino es claro.

El panel en el Neuron Automotive Forum dejó claro que México avanza en la ruta correcta, pero a un ritmo que debe acelerarse si quiere mantener su liderazgo automotriz en Norteamérica. La convergencia entre industria, gobierno y sociedad no es opcional, es la única vía para que la electromovilidad sea una realidad masiva y sustentable.

“La movilidad es hoy, no es un tema del futuro”, resumió Svein Azcue.

Y en ese hoy, México tiene frente a sí una oportunidad histórica para transformar su industria, su energía y su movilidad.

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