El reto logístico de Mitsubishi en México

Entrevista con Ricardo Hernández, Director de Logística de Mitsubishi Motors México.

Ricardo Hernández, Director de Logística de Mitsubishi Motors México, explica los retos y estrategias detrás de importar vehículos desde Asia y distribuirlos por el país. Detalla cómo la marca enfrentó imprevistos como huracanes mediante protocolos de acción, y por qué decidió centralizar operaciones en Lázaro Cárdenas con un hub logístico propio. También aborda la sincronización entre producción y demanda, el uso de sistemas OMS y TMS, y la hoja de ruta hacia la descarbonización para 2050. Su visión muestra cómo la logística se ha convertido en un pilar estratégico para Mitsubishi en México.

En una exclusiva, Ricardo Hernández, Director de Logística de Mitsubishi Motors México, detalla los retos de importar vehículos al país, la apuesta por la infraestructura en Lázaro Cárdenas y la hoja de ruta hacia la descarbonización.

En el competitivo panorama automotriz mexicano, la eficiencia logística es un pilar invisible pero crucial. En las entrañas de Mitsubishi Motors México, Ricardo Hernández, un ingeniero mecánico con más de 20 años de experiencia en transporte, dirige la compleja orquesta que lleva un vehículo desde las fábricas en Asia hasta las manos del consumidor final. En una entrevista, Hernández desglosó la estrategia, los desafíos y la visión de futuro de la armadora.

Logística: Un Mundo de Dinamismo e Imprevistos

Para Hernández, la logística es un campo que nunca duerme. “Me atrapa porque es un tema muy dinámico. Necesito tener constantemente retos”, afirma. Su día a día implica lidiar con una gama amplia de imprevistos, desde la falta de un transportista hasta los efectos de un huracán, pasando por cuestiones políticas y de seguridad.

Frente a esta volatilidad, su filosofía se resume en dos puntos: controlar lo controlable y monitorear lo que no lo es. “En la mano derecha tienes las buenas relaciones con proveedores; en la izquierda, la vigilancia de factores externos como el clima o cambios regulatorios”, explica.

Un ejemplo concreto fue el huracán John en 2023, que impactó las costas de Guerrero y Michoacán. Gracias a un protocolo de acción que incluyó acelerar embarques y resguardar unidades, Mitsubishi protegió su inventario sin reportar daños, a diferencia de las miles de unidades de otras marcas que resultaron afectadas.

La Gran Apuesta: Crear un Hub Propio en Lázaro Cárdenas

Uno de los movimientos estratégicos más significativos ha sido la consolidación de sus operaciones en el puerto de Lázaro Cárdenas. Inicialmente, la compañía manejaba vehículos allí, pero los contenedores de refacciones llegaban por Manzanillo. Esta división generaba ineficiencias.

“Determinamos mover toda nuestra operación a Lázaro Cárdenas para tener control centralizado”, señala Hernández. Pero la saturación del puerto, impulsada por la entrada de nuevas marcas chinas, los obligó a pensar a largo plazo. La solución: una alianza estratégica para desarrollar patios logísticos propios.

El proyecto, aprobado y fondeado por el corporativo en Japón, inició desde cero. “Antes eran palmeras con cocos… se subió el terreno seis metros y medio para evitar inundaciones”, relata. El primer patio, de 42,000 m² con capacidad para 2,000 unidades, ya está operativo. Un segundo patio de 50,000 m² está en construcción y se espera esté listo para diciembre de este año. Esta inversión no solo garantiza capacidad, sino también seguridad y control directo sobre la operación.

Sincronizando Producción y Demanda con un Ojo en la Sustentabilidad

La cadena de suministro de Mitsubishi es global: los vehículos provienen de Japón, Tailandia e Indonesia, con tiempos de tránsito de uno a dos meses. Para equilibrar producción y demanda, trabajan con un “Carflow” y un sistema OMS (Order Management System) que les permite ordenar basándose en la información directa de los distribuidores.

“Trabajamos muy de la mano con ventas. Si un color pierde popularidad, lo ajustamos en el siguiente pedido”, comenta Hernández. La meta corporativa es mantener 45 días de inventario en puerto como colchón ante los picos de demanda.

En cuanto a sustentabilidad, Mitsubishi tiene el objetivo de cero emisiones para 2050. Hernández detalla que el 80% de la huella de carbono logística proviene del transporte marítimo. Para reducirla, evitan acelerar los barcos, una práctica que, aunque podría adelantar llegadas, incrementa drásticamente las emisiones de CO₂.

En el transporte terrestre, el desafío es mayor. La orografía mexicana y la autonomía limitada de camiones eléctricos hacen inviable, por ahora, una flota cero emisiones. “Estamos explorando opciones como hidrógeno o gas”, adelanta Hernández. Mientras tanto, optimizan rutas, consolidan cargas y reducen distancias. El solo hecho de mudar operaciones de Manzanillo a Lázaro Cárdenas recortó 250 km en la ruta de refacciones.

Aliados Estratégicos y Visión de Futuro

La elección de socios es clave. Hernández busca proveedores comprometidos con el largo plazo y la digitalización. “Necesito evidencia de que incorporarán los sistemas y mejoras prometidas”, subraya. Actualmente, trabajan en la implementación de un TMS (Transportation Management System) para tener visibilidad total del “último tramo” logístico, desde el puerto hasta el concesionario.

El Impacto de Mitsubishi en México

Mitsubishi Motors es un actor consolidado en el mercado mexicano. Con una gama que incluye vehículos como Outlander PHEV, la pickup L200, la SUV de 7 pasajeros Xpander Cross, entre otros modelos.  . La inversión en infraestructura logística en Lázaro Cárdenas no solo fortalece su propia operación, sino que contribuye a la actividad económica de la región y consolida a México como un hub estratégico para la distribución automotriz en América Latina.

Conclusión

La entrevista con Ricardo Hernández pinta el retrato de una operación logística madura, que anticipa riesgos, invierte en infraestructura propia y se adapta a las tendencias globales de digitalización y sustentabilidad. Bajo su liderazgo, la logística de Mitsubishi en México no es solo una función de apoyo, sino un pilar estratégico que garantiza que, detrás de cada vehículo que llega a la agencia, haya un viaje transcontinental eficiente, seguro y en sintonía con el futuro.

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