Boosting Local Production: How to develop new & Local Partners?

En el Neuron Automotive Forum, líderes de la industria automotriz analizaron el papel clave de México en las cadenas globales de suministro. Con un comercio con EE. UU. superior a 798 mil millones de dólares y una IED de 36 mil millones en 2023, el país enfrenta el reto de generar mayor valor agregado local. Expertos de STANT, INDEX, ADAMS, KPMG y FORVIA coincidieron en la necesidad de impulsar la digitalización, el talento y la colaboración con proveedores locales. México tiene todo para consolidarse como hub automotriz de Norteamérica.


En el marco del Neuron Automotive Forum, expertos de la industria automotriz y manufacturera se dieron cita para analizar el momento crucial que vive México como actor central en las cadenas globales de suministro. Participaron en el diálogo Horst MollHoff de STANT, Zelina Fernández de INDEX Nuevo León, Ruben Lostal de ADAMS, Victor Galván de KPMG y Maria Teresa Menéndez de FORVIA.

México consolida su posición como el primer socio comercial de Estados Unidos, con un intercambio comercial que superó los 798 mil millones de dólares en 2023, y una inversión extranjera directa que alcanzó los 36 mil millones de dólares, principalmente dirigida al sector manufacturero y automotriz. Sin embargo, el gran reto —y la gran oportunidad— reside en incrementar el valor agregado local.

Zelina Fernández abrió la discusión destacando que:

“México vive un momento muy importante en su industria… reducir la dependencia de insumos importados es clave para que más valor agregado permanezca en el país”.

Horst MollHoff enfatizó la magnitud de la oportunidad:

“México ocupa el séptimo lugar en producción de vehículos y es el cuarto exportador a nivel mundial. La industria automotriz representa el 4% del PIB nacional y el 20.5% del PIB manufacturero”.

Pero no todo es crecimiento automático. Ruben Lostal alertó sobre los desafíos críticos: digitalización, escasez de talento, cumplimiento ESG y presión por reducir la huella de carbono. Señaló que:

“El 65% de las empresas en México aún no implementan sistemas ERP, y solo el 20% de la población cuenta con estudios superiores, muy por debajo del promedio de la OCDE”.

La estrategia de dual sourcing o proveedoría dual fue señalada por MollHoff como una vía práctica para desarrollar proveedores locales sin interrumpir las cadenas existentes:

“Los proveedores de México son diamantes brutos. Hay que lapidarlos para que brillen”.

Victor Galván compartió desde la experiencia de KPMG cómo han apoyado a OEMs y proveedores en su transición digital y reorganización de cadenas de suministro, subrayando que:

“El 50% de los empleados requiere reskilling para adaptarse a las nuevas tecnologías”.

En el ámbito de la colaboración estratégica, Maria Teresa Menéndez de FORVIA ejemplificó cómo la integración de proveedores locales en una estrategia global ha permitido crecer juntos:

“Hemos visto proveedores pequeños crecer con nosotros de lo local a lo regional, y luego a lo nacional e internacional”.

El contexto internacional también fue analizado, especialmente el impacto del T-MEC y la redefinición de las reglas de origen. Galván comentó que la incertidumbre regulatoria ya está afectando decisiones de inversión, con casos de empresas que han pospuesto o reubicado proyectos en otros países.

En cuanto al talento, Lostal fue contundente:

“México tiene un bono demográfico invaluable: más del 40% de la población tiene menos de 25 años. Pero necesitamos formar ingenieros con habilidades en inteligencia artificial, ciberseguridad y manufactura digital”.

Fernández añadió que desde INDEX trabajan en alianza con universidades y gobierno para alinear la formación académica con las necesidades industriales, e impulsar la participación de mujeres en carreras STEM.

Sobre la pregunta de si los OEMs excluirán a proveedores chinos, los panelistas coincidieron en que no se trata de exclusión, sino de competitividad. MollHoff lo resumió así:

“No es xenofobia, es cuestión de costo y calidad. México ya tiene mano de obra más barata que China y tecnología comparable”.

El artículo cierra con una reflexión de cierre de Zelina Fernández:

“El impulso de la proveeduría local no es solo un reto, es una gran oportunidad para transformar a México en un líder industrial y de innovación a nivel mundial”.

La conclusión es clara: México tiene todas las condiciones para ser el hub automotriz de Norteamérica, pero requiere una estrategia coordinada entre industria, academia y gobierno que priorice la digitalización, el desarrollo de talento y la colaboración estratégica.

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