AI & Transformación Digital en RH

En el panel “AI & Transformación Digital en Recursos Humanos” del Neuron Talent Forum, expertos discutieron cómo la inteligencia artificial está redefiniendo el rol del área de Capital Humano. Moderado por Ricardo Combarriza (Covalto) y con panelistas como Laura Sosa (Banco Azteca), Pedro Brarda (ZEUS) y Emilio Beteta (Codifin), se abordaron los retos éticos, culturales y estratégicos de implementar IA en las organizaciones. El mensaje clave: la IA no sustituye, potencia. Pero su adopción requiere propósito, liderazgo humano y una visión clara para construir un futuro más ético y sostenible.

En un momento donde la inteligencia artificial parece estar en boca de todos, pocas veces logramos detenernos a pensar en lo esencial: ¿qué significa implementar IA en nuestras organizaciones? ¿Qué implica en términos culturales, humanos, emocionales? El panel “AI & Transformación Digital en Recursos Humanos” dentro del Neuron Talent Forum no solo nos enfrentó a esas preguntas, sino que nos obligó a mirarnos con honestidad.

Moderado por Ricardo Combarriza, CPO en Covalto, y acompañado por tres voces con experiencia, criterio y convicción —Pedro Brarda, Director General de ZEUS; Laura Sosa, Directora de Capital Humano para el Sector Corporativo en Banco Azteca; y Emilio Beteta, Chief Staff Officer en Codifin—, este panel fue un espacio donde la tecnología se puso al servicio de lo humano, y no al revés.

¿La IA sustituye o potencia?

Uno de los puntos más potentes que dejó la conversación fue este: la IA no viene a sustituirnos, sino a empujarnos a ser mejores. Mejores en pensamiento crítico, mejores en propósito, mejores en empatía. Pero para lograrlo, necesitamos estrategia, visión y sobre todo ética.

Laura Sosa fue contundente al señalar que muchas organizaciones están integrando IA sin un rumbo claro y, peor aún, sin considerar las implicaciones éticas. Emilio Beteta lo confirmó con una cifra alarmante: el 90% de las implementaciones de IA en RH en México han sido casos aislados, sin continuidad, sin transversalidad, sin impacto real.

Pedro Brarda habló del riesgo de perder el propósito. “Nos estamos moviendo tan rápido, que olvidamos para qué hacemos lo que hacemos”, dijo. En esa línea, coincidieron en que las áreas de talento no solo deben ser ejecutoras de tecnología, sino puentes vivos entre las personas, la cultura y el cambio.

El nuevo rol del área de Capital Humano

Más allá de la automatización de tareas, lo que realmente está en juego es el rediseño de nuestras estructuras, procesos y capacidades. La conversación dejó en claro que el área de Capital Humano está llamada a convertirse en un orquestador del cambio cultural, alguien que no solo implemente herramientas, sino que facilite conversaciones difíciles, gestione miedos, prepare a los líderes y modele el nuevo futuro organizacional.

Ricardo planteó preguntas provocadoras que atravesaron todo el panel:

  • ¿Cómo gestionamos el talento cuando el talento ya no es exclusivamente humano?
  • ¿Qué no nos estamos preguntando como líderes de talento?
  • ¿Qué cambios culturales necesitamos impulsar para que la IA no sea solo una moda, sino una ventaja ética y sostenible?

El miedo como motor de cambio

Hacia el cierre, Ricardo pidió a los panelistas algo poco común: que compartieran sus miedos. No como ejecutivos, sino como personas. Las respuestas fueron tan humanas como necesarias: el miedo a perder la parte humana del trabajo, a no tener la flexibilidad para adaptarse, a no crecer al ritmo que exige esta transformación. Y también el miedo más profundo: perder el propósito.

El mensaje fue claro: la IA no será el fin del mundo, pero sí puede ser el fin de ciertas formas de trabajar, de pensar, de liderar. Lo que está en juego no es la tecnología en sí, sino nuestra capacidad para adaptarnos, mantenernos humanos, e incluso, redefinir lo que significa serlo.

¿Cuál es la pregunta que no nos estamos haciendo?

Ese fue el broche de oro del panel. Porque en un mundo donde abundan respuestas automatizadas, lo valioso es hacer buenas preguntas. Los panelistas dejaron algunas en el aire:

  • ¿Estoy siendo el puente entre la tecnología y las personas en mi organización?
  • ¿Qué cambios culturales necesito detonar hoy?
  • ¿Estoy formando líderes que abracen, entiendan y humanicen la IA?
  • ¿Estoy listo para dejar de ver la IA como un fin… y entenderla como un medio?

Este panel no fue solo sobre IA. Fue sobre propósito. Sobre liderazgo. Sobre el futuro del trabajo y del talento. Y sobre cómo, en medio de algoritmos, automatizaciones y dashboards, lo más valioso sigue siendo lo que no se puede programar: la conexión humana.

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