El tiempo promedio para cubrir una vacante en México supera los 80 días, duplicando los plazos globales previos a la pandemia. La saturación de currículos inflados por inteligencia artificial y la falta de herramientas estandarizadas están colapsando a los reclutadores y generando una brecha cada vez mayor entre empresas que no encuentran talento y candidatos que no logran ser contratados.
Así lo advierte Pablo Estevez, cofundador de una plataforma tecnológica de reclutamiento, quien participó recientemente en el podcast Neuron Talent Talks. Según Estevez, el problema no es nuevo, pero se ha agravado en los últimos años: mientras en 2019 el tiempo medio de contratación a nivel global era de 44 días, hoy se sitúa en 77. En México, la cifra es aún más alarmante: más de 80 días.
El CV: un enemigo silencioso
Uno de los puntos centrales de la entrevista es la crítica al formato tradicional del currículum vitae. “El CV dice muy, muy poco”, afirma Estevez. “Hay gente de 21 años increíblemente talentosa, pero no tiene experiencia. Y hay gente de 35 años igual de talentosa, pero quizás no trabajó en una empresa conocida o no fue a una universidad reconocida. El CV no permite conocer realmente al candidato”.
Esta limitación, combinada con el uso masivo de herramientas de inteligencia artificial por parte de los aspirantes —quienes ahora pueden generar cientos de postulaciones optimizadas con palabras clave en minutos—, ha inundado a las empresas de perfiles que “parecen buenos en el papel, pero no lo son en la práctica”. El resultado: reclutadores saturados, procesos más largos y una experiencia frustrante para ambas partes.
La entrevista como nuevo estándar
Frente a este escenario, Estevez propone un cambio de paradigma: reemplazar el filtro inicial del CV por una entrevista estandarizada con inteligencia artificial. Según los datos que comparte, su plataforma ha realizado más de 30 mil entrevistas de este tipo, con un NPS (Net Promoter Score) promedio de 4.7 sobre 5, lo que indica una alta satisfacción entre los candidatos.
“Los candidatos están más satisfechos que en un proceso tradicional”, asegura. “Reciben seguimiento, feedback sobre su desempeño e incluso sugerencias para mejorar su CV. Y si son un buen ‘fit’, la empresa les da una atención muy personalizada”.
El modelo permite reducir en un 30% el tiempo de contratación al automatizar las primeras fases del filtro. En algunos casos, con apoyo de reclutadores independientes, la reducción alcanza el 50%.
El sesgo humano vs. la estandarización de la IA
Otro de los temas clave es la lucha contra los sesgos inconscientes. Estevez menciona un estudio clásico de Daniel Kahneman en el que se demostró que los candidatos tenían más probabilidades de avanzar en un proceso si su solicitud era revisada antes de la hora de la comida. “Los humanos no somos muy buenos en este tipo de tareas. Tenemos sesgos naturales, y lo primero es reconocerlo”.
La inteligencia artificial, bien diseñada, puede estandarizar las preguntas y los criterios de evaluación, reduciendo la variabilidad. Sin embargo, el entrevistado es claro: la IA no debe tomar la decisión final. “MIA —así llaman a su sistema— nunca dice ‘contrata o no contrata’. Simplemente entrega un juicio basado en los criterios que la empresa definió. El humano es el que acepta o niega al candidato”.
¿Hacia un mercado laboral más líquido?
Hacia el futuro, Estevez visualiza un mercado laboral con mayor rotación, pero no necesariamente negativa. “Si es más fácil reclutar, también es más fácil cambiar de trabajo. Eso da liquidez al mercado. Hoy hay mucha gente que está en un empleo que no le encanta por miedo a quedarse sin trabajo. Si eso cambia, las personas podrán acumular experiencias diversas en menos tiempo”.
Además, señala una oportunidad para México en el contexto del nearshoring: “Si logramos reducir nuestros tiempos de contratación, podremos competir mejor con otros países de la región. Hoy muchas empresas prefieren buscar talento en Colombia o Guatemala porque aquí se tarda demasiado”.
El dato final: 40% vs. 80%
Para cerrar, Estevez cita una métrica reveladora: actualmente, el 40% de las empresas en México reporta estar obteniendo valor de la inteligencia artificial en sus procesos de reclutamiento, pero el 80% prevé que el próximo año ese porcentaje será mucho mayor.
“Hoy una entrevista con IA es novedosa. Para finales del próximo año, será algo común. Y será cada vez más raro que una empresa no la utilice”, concluye.







