Bienestar laboral vs. rotación: el gran dilema logístico

En Neuron Talent Talks, Tania Rangel, Directora de Capital Humano en Gou Group, comparte cómo ha transformado la gestión de personas en una empresa con 125 años de historia. En un sector logístico marcado por la operación y la rotación, Tania impulsa procesos de crecimiento claros, programas de vida y carrera, y estrategias de bienestar emocional que ponen a las personas al centro. Con un liderazgo humano y resiliente, destaca la inclusión, el desarrollo interno y la importancia de la paz personal como motor para liderar con propósito.

En un sector tradicionalmente dominado por la operación, la maquinaria y la logística pura, Tania Rangel ha encontrado una oportunidad para transformar el capital humano desde adentro. Como Directora de Capital Humano en Gou Group, una empresa con 125 años de historia, Tania no solo gestiona procesos de reclutamiento o rotación: construye entornos donde el bienestar, la inclusión y el desarrollo personal son parte del engranaje que mueve la compañía.

Desde sus inicios profesionales en el ámbito universitario hasta su paso por el sector automotriz, Rangel ha consolidado una visión integral de lo que significa liderar personas. En su conversación con Neuron Talent Talks, compartió cómo ha sido su incursión en la industria logística —una de las más demandantes y a la vez menos visibles cuando se habla de gestión de talento.

De las carretas a la logística global

Gou Group comenzó en 1900 con una carreta haciendo mudanzas en Azcapotzalco. Hoy, es una compañía que trabaja con gigantes como FEMSA, Alpura o General Motors, ofreciendo servicios tanto de mudanza como de logística nacional e internacional. Pero, más allá de la evolución operativa, Tania destaca la permanencia de ciertos valores: el respeto, el trabajo en equipo y la oportunidad de crecer dentro de la empresa.

“Hay historias increíbles”, cuenta. Desde personas que empezaron en almacén y ahora son abogados del grupo, hasta el actual director general, que ascendió desde ventas. Este crecimiento interno no es casualidad: es el reflejo de una cultura que valora el talento y promueve el desarrollo.

El reto de la rotación y la necesidad de procesos

Uno de los principales desafíos en el sector logístico es la rotación, especialmente en posiciones operativas como los macheteros o cargadores. Tania lo enfrenta con una estrategia clara: seleccionar adecuadamente las bolsas de trabajo, definir con precisión los perfiles y establecer procesos de crecimiento basados en méritos, como puntualidad, asistencia, y participación en capacitaciones.

Además, la implementación de programas como el plan de vida y carrera busca formalizar las oportunidades internas. “Cuando el crecimiento no es solo por intuición, sino por proceso, también se vuelve una promesa de valor para quienes llegan a la empresa”, explica.

Salud mental, inclusión y liderazgo con perspectiva humana

El bienestar emocional no es un tema accesorio para Tania, es parte central de su estrategia. Desde la detección de necesidades diferenciadas entre personal administrativo y operativo, hasta el diagnóstico y acompañamiento emocional, la gestión de capital humano en Gou se piensa con sensibilidad y estructura.

“La clave está en capacitar a los líderes para que integren a sus equipos, identifiquen señales de alerta y acompañen desde la empatía, sin caer en permisividad”, señala. Así, los check-ups de salud, los programas de capacitación y las herramientas desde la inducción son componentes esenciales de un enfoque que busca personas plenas y comprometidas.

En un entorno que aún carga con estigmas de género, Tania destaca también el papel creciente de las mujeres dentro de la empresa. No como excepciones, sino como líderes capaces de dirigir, inspirar y aportar desde distintas áreas. “Aquí lo que importa es tu capacidad de dar resultados”, afirma, reconociendo que aunque los retos persisten, hay un camino para construir equidad.

Nada vale mi paz

En lo personal, Tania vive su liderazgo con un mantra claro: “Nada vale mi paz”. Una frase que la acompaña en decisiones complejas, como dejar a su hijo en la guardería para asumir una posición estratégica en un mundo nuevo. “Hago lo que puedo con lo que tengo”, dice con sencillez, recordando que en medio del vértigo corporativo, también hay espacio para la humanidad.

Con esta filosofía, Tania Rangel nos recuerda que, incluso en sectores rudos y estructurados, el talento florece cuando se le entiende, se le escucha y se le acompaña.

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