Spin, la fintech de Femsa que muchos identifican porque aparece en cada Oxxo de la esquina, está lista para un cambio de liga. La compañía prepara su solicitud formal ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Banco de México para obtener una licencia bancaria antes de que termine 2025.
La movida no es capricho: su permiso actual como fintech ya no les permite crecer al ritmo que quieren. Como explica su CEO, Juan Carlos Guillermety (quien tiene experiencia en gigantes como Nu y Visa), convertirse en banco les abriría la puerta a ofrecer productos y servicios más completos: nómina, cuentas de ahorro, crédito y, sobre todo, un respaldo adicional al estar protegidos por el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).
Pero aquí viene lo interesante: Spin no busca pelear con los grandes bancos por los clientes de altos ingresos. Su estrategia es otra: atacar el enorme segmento de la población que históricamente ha sido ignorado por la banca tradicional. Hablamos de trabajadores con ingresos modestos, microempresarios y personas que hoy dependen de efectivo o servicios informales para administrar su dinero.
Y para llegarles, Spin tiene una ventaja que ningún banco puede presumir: la red de Oxxo. Con más de 13 millones de visitas diarias y alrededor de 80 millones al mes, cada tienda es, en la práctica, una sucursal potencial. Esto significa que podrían ofrecer servicios bancarios a pasos de casa, sin filas eternas ni trámites complicados.
La apuesta no es menor. Si obtienen la licencia, Spin no solo podría ampliar su portafolio y dar más confianza a sus clientes, sino que también se colocaría como un jugador clave en la inclusión financiera de México. Desde un Oxxo, la gente podría abrir cuentas, recibir su nómina, ahorrar o incluso acceder a crédito, todo en un solo lugar.
En pocas palabras, si esta jugada les sale bien, Spin podría transformar la manera en la que millones de mexicanos (que hoy viven fuera del sistema financiero) acceden a servicios bancarios. Y todo, con la cercanía y el alcance que solo Femsa y sus Oxxos pueden ofrecer.







