En este panel del Neuron Talent Forum 2025, expertos en talento y liderazgo reflexionan sobre los nuevos retos que enfrentan las organizaciones en un mundo cambiante. Badia Rebolledo, Cecilia Haro, Alejandro Saucedo y Miguel Cardona comparten ideas sobre cultura organizacional, sostenibilidad, inclusión, salud mental, educación flexible y la importancia de desaprender para evolucionar. Moderado por Alejandro Navarro, el panel destaca que atraer talento ya no basta: hoy se trata de merecer su permanencia mediante propósito, adaptación y vínculos humanos reales. Una conversación imprescindible para quienes lideran personas.
En un mundo donde el cambio es la única constante, la gestión del talento se transforma. Ya no basta con atraer o retener: hoy las organizaciones deben merecer la permanencia del talento, crear culturas emocionalmente seguras y preparar a sus equipos para retos complejos como la sostenibilidad, la diversidad y la disrupción tecnológica.
El panel fue moderado por Alejandro Navarro, Director General en ARIOAC, y reunió a voces expertas y profundamente humanas: Alejandro Saucedo (Diversity & Inclusion Manager, Engie), Cecilia Haro (ex CHRO, Grupo Vidanta), Badia Robolledo (HR Expert en People con dos Grandes Razones), y Miguel Cardona (Director General Campus Cuernavaca, TecMilenio).
De retener a merecer: una nueva narrativa del talento
Badia Robolledo fue contundente: “retener talento es una palabra nacida del miedo”. En un discurso cargado de valentía y reflexión, nos recordó que las personas no se quedan en las organizaciones por perks o beneficios vacíos, sino por propósito, desarrollo y conexión genuina. Retar, inspirar y respetar son hoy las nuevas claves para construir culturas que inviten a quedarse… sin necesidad de cerrar la puerta con llave.
Su mensaje fue claro: la permanencia no se negocia, se gana. Y si alguien se va, que lo haga agradecido, no agotado.
La hospitalidad no es solo para los clientes
Desde su experiencia en turismo y hospitalidad, Cecilia Haro trajo al centro la urgencia de co-diseñar la experiencia del colaborador con el mismo esmero con el que se piensa en el cliente. En industrias con rotaciones del 80%, pensar en la experiencia del “onboarding” ya no es un lujo, es supervivencia.
Cecilia abogó por una visión integral, donde RH influya con integridad en el liderazgo y recuerde que diseñar bienestar laboral es también una forma de prevenir crisis emocionales. Su reflexión sobre los altos índices de suicidio en el sector no solo fue poderosa, sino necesaria: cuidar al talento es también cuidar su salud mental.
Sostenibilidad e inclusión: pilares, no decorado
Para Alejandro Saucedo, la sostenibilidad y la diversidad no son “nice to have”, sino componentes estructurales del talento del futuro. Un talento verdaderamente preparado no solo toma decisiones técnicas, sino que lo hace con sensibilidad ante la inclusión, el medio ambiente y la justicia social.
“Ya no basta con formar buenos ingenieros o traders, necesitamos personas que comprendan la transición energética desde una mirada humana, diversa y equitativa”, dijo. En Engie, su lema “Be You at Engie” no es solo un slogan, es una práctica: permitir que cada persona sea auténtica, sin ocultar su historia o identidad, es lo que verdaderamente detona el alto desempeño.
Educación que evoluciona al ritmo del mundo
En un mundo en el que ChatGPT alcanzó 50 millones de usuarios en solo cinco días (cuando el teléfono tardó 75 años), la educación también debe reinventarse, apuntó Miguel Cardona. Desde TecMilenio, presentó el modelo MAPS: un sistema basado 100% en certificaciones de competencias, co-creado con empresas reales y con trayectorias personalizadas.
Pero la innovación no termina en el contenido. Hoy el aprendizaje se da en formatos presenciales, híbridos o autodirigidos, con IA como aliada para personalizar el ritmo de cada estudiante. “La IA no reemplaza, habilita”, explicó. Y el verdadero reto está en que las universidades se vuelvan socios formadores, no solo proveedores de talento.
Desaprender para volver a aprender
La adaptabilidad, más que una habilidad técnica, es una postura vital. Como dijo Badia, “el éxito no depende de tu edad ni de tu generación, sino de tu mentalidad”. La invitación es clara: líderes que quieran seguir siendo relevantes no pueden quedarse en el “siempre se ha hecho así”.
El verdadero liderazgo es relacional, subrayó Cecilia al final del panel. No se trata solo de ser auténtico, sino de construir vínculos donde el cómo nos comunicamos, el impacto que generamos y la comunidad que tejemos, es lo que realmente transforma.
Una evolución humana
Este panel no fue una charla más de RH. Fue una clase magistral sobre cómo el liderazgo del talento no es una función, sino una evolución constante. Y sobre todo, fue un recordatorio de que las herramientas tecnológicas, la sostenibilidad, la inclusión y el desarrollo no compiten entre sí, sino que se entrelazan en una sola tarea: construir organizaciones más humanas para un mundo más incierto.







