Flexibilidad horaria industrial: una medida preventiva para la estabilidad del SEN

En días recientes, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) emitieron recomendaciones a ciertos sectores industriales para ajustar sus horarios de consumo eléctrico, con el fin de evitar sobrecargas en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Esta medida ha generado inquietud entre algunos actores económicos, pero la Presidenta Claudia Sheinbaum ha aclarado que no se trata de sanciones ni de un riesgo para la producción, sino de una estrategia de gestión preventiva.

El reto de la demanda pico

El SEN enfrenta su mayor presión entre las 18:00 y 21:00 horas, un fenómeno atribuible a la combinación de iluminación pública, procesos industriales y el uso intensivo de aire acondicionado, especialmente en regiones con altas temperaturas. Ante esto, el gobierno federal ha optado por un enfoque colaborativo: reorganizar los horarios de consumo industrial para distribuir la demanda de manera más eficiente.

“No es un condicionamiento ni una amenaza de apagones”, enfatizó Sheinbaum. “Simplemente se les pide a algunas empresas: ‘si puedes producir más en la mañana y menos en la tarde, ayudas a reducir la presión en la red’”.

Inversión en infraestructura como solución estructural

La Presidenta destacó los avances en la modernización del sector eléctrico, incluyendo la puesta en operación de nuevas plantas de generación y esquemas de respaldo, que han contribuido a fortalecer la capacidad del SEN. Sin embargo, reconoció que, mientras se consolida esta expansión, la coordinación con los grandes consumidores es clave para evitar contingencias.

Próximamente, la CFE emitirá un comunicado técnico detallando el estado del sistema y las medidas de cooperación solicitadas, lo que brindará mayor claridad a los usuarios industriales.

Un llamado a la corresponsabilidad

Este episodio refleja un desafío recurrente en la transición energética: la necesidad de equilibrar crecimiento económico con estabilidad operativa. En lugar de interpretar estas recomendaciones como una limitación, la industria puede verlas como una oportunidad para optimizar sus procesos y contribuir a un sistema más resiliente.

En Neuron Energy Talks, consideramos que la flexibilidad horaria es una medida pragmática y temporal, pero debe ir acompañada de inversiones continuas en modernización de la red, generación distribuida y eficiencia energética. La colaboración entre gobierno y sector privado será fundamental para garantizar un suministro confiable en el largo plazo.

¿Está la industria preparada para adoptar modelos de consumo más dinámicos? La respuesta definirá, en parte, el futuro de la seguridad energética en México.

Share this article