La industria de vehículos pesados en México cerró 2024 con cifras récord, pero inició 2025 con una caída del 30-37% en ventas. Factores como el adelanto de compras por la transición a tecnologías limpias y la incertidumbre comercial con EUA influyen en este freno. ANPACT propone renovar la flota envejecida con subsidios y normas claras para impulsar la descarbonización. Aunque el nearshoring avanza, aún enfrenta retos. México tiene el potencial de liderar en movilidad sostenible, pero requiere políticas firmes, inversión en infraestructura y regulación efectiva. El reloj corre para actuar.
La industria de vehículos pesados en México cerró 2024 con números sin precedentes: 58,500 unidades vendidas (récord histórico), 159,000 exportadas (segundo mejor año) y 177,000 producidas, según datos del INEGI. Sin embargo, 2025 inició con un freno: un desplome del 30-37% en ventas durante el primer trimestre. Rogelio Arzate, líder de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), explica que este contraste responde a dos factores clave.
Por un lado, la transición obligatoria a tecnologías diésel más limpias (Euro VI/EPA 10) adelantó compras en 2024. Por otro, las tensiones comerciales entre México y Estados Unidos generan incertidumbre. “El T-MEC es la columna vertebral, pero necesitamos certidumbre para reactivar la inversión”, advierte Arzate. Un dato revelador: el 85% de las exportaciones mexicanas de vehículos pesados a EUA ya cumplen con el valor de contenido regional (64%) exigido por el T-MEC, que subirá al 70% en 2027. Pero el fantasma de aranceles del 25% (como propone EUA) podría encarecer los precios hasta $35,000 USD por unidad, según la American Trucking Association.
Nearshoring: ¿paralizado o por acelerarse?
México sigue atrayendo inversiones estratégicas, como los $700 millones de USD que Volvo destinó a Nuevo León para generar 2,500 empleos. No obstante, Arzate señala un riesgo latente: “El Nearshoring no está detenido, pero hay cautela en proyectos nuevos. El diálogo bilateral es vital para evitar que se congele”. Un dato preocupante es el incremento de vehículos usados importados desde EUA: 30,000 unidades en 2024, frente a un promedio de 8,000-10,000 anuales entre 2018-2022. “No es competencia: es un riesgo ambiental y de seguridad. Muchos ni siquiera pasan revisiones físico-mecánicas”, denuncia.
Renovar o quedar atrás: La flota mexicana en la mira
Con una edad promedio de 19 años, la flota vehicular mexicana opera con tecnologías obsoletas (Euro III) que emiten 90% más óxidos de nitrógeno (NOx) y material particulado que los modelos Euro VI. ANPACT propone un plan quinquenal con:
- $3,000 millones de MXN en subsidios.
- Renovación de 6,000 unidades de carga y 1,500 de pasaje.
- Certificación de seminuevos para evitar importaciones informales.
“No se trata solo de chatarrizar: es reducir emisiones y costos logísticos”, explica Arzate. Según la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), renovar el 20% de la flota ahorraría 1.2 millones de toneladas de CO₂ anuales, equivalente a retirar 260,000 autos de circulación.
Descarbonización: Un camino con múltiples rutas
México avanza hacia un ecosistema multimodal, pero enfrenta obstáculos:
- Diésel Ultra Bajo en Azufre (UBA): Solo el 40% de las estaciones lo distribuyen, pese a ser obligatorio desde 2020.
- Gas Natural: 15% más económico que el diésel, con 300 estaciones en 2024, pero concentradas en zonas industriales.
- Eléctricos e Hidrógeno: Proyectos piloto en última milla, pero con 0 electrolineras públicas para pesados y costos elevados (un camión eléctrico cuesta 2.5 veces uno diésel).
“No hay una solución única. Requerimos infraestructura, normas claras y alianzas público-privadas”, subraya Arzate. Un ejemplo es la Ley de Economía Circular, en discusión, que podría impulsar el mercado de autopartes recicladas ($1,200 millones USD potenciales, según Frost & Sullivan).
Recomendaciones urgentes: Del dicho al hecho
Arzate dirige un llamado a los reguladores:
- Frenar importaciones de usados: Implementar revisiones físico-mecánicas obligatorias.
- Incentivos fiscales: Reducción de ISR para flotas que renueven con tecnologías limpias.
- Normativas claras: Estándares de carga para eléctricos y regulación de hidrógeno.
“El gobierno tiene voluntad, pero debemos acelerar. Cada día sin acción cuesta millones en inversión”, sentencia.
Expo Transporte 2024: El termómetro de la industria
Del 11 al 14 de noviembre, Guadalajara albergará la edición más ambiciosa de Expo Transporte, con 70,000 visitantes, 500 expositores y lanzamientos de vehículos eléctricos y autónomos. “Es la vitrina para demostrar que México es innovación, no solo maquila”, concluye Arzate.
Mensaje Final
La industria de vehículos pesados enfrenta una encrucijada: capitalizar el Nearshoring o ceder ante la incertidumbre comercial. Con una flota envejecida y regulaciones pendientes, el camino hacia la descarbonización exige coherencia entre discurso y acción. Como bien resume Arzate: “México puede ser líder en movilidad sostenible, pero necesita políticas que trasciendan sexenios”. El reloj corre, y el mundo observa.







