Resiliencia, talento y planeación: los pilares que marcarán la logística en México rumbo al 2026

San Luis Potosí se ha convertido en uno de los epicentros más dinámicos de la manufactura y la logística en México. Desde ahí, Daniel Razo —directivo de DP World— analiza las tensiones, oportunidades y transformaciones que están moldeando el presente y el futuro del supply chain en el país. Instalado desde hace semanas para colaborar con la planta de BMW, Razo observa un ecosistema industrial vibrante, pero también presionado por factores sociales, políticos y estructurales que ponen a prueba la resiliencia del sector.

Tres alertas rojas para la logística mexicana

Durante la charla, Razo identifica tres desafíos que hoy definen la operación logística en México:

1. Interrupciones sociales que paralizan cadenas completas.

Los recientes bloqueos carreteros derivados de manifestaciones campesinas no son un problema local, sino nacional. “Provocaron disrupciones muy importantes”, explica. Audi frenó operaciones y DP World también perdió tres turnos por falta de componentes y energía. Para él, urge un diálogo más sólido entre autoridades, industria y sociedad que evite que un conflicto social colapse el flujo de mercancías.

2. Escasez real de talento industrial.

El crecimiento del Bajío ha generado huecos difíciles de llenar. No es falta de gente: es falta de perfiles preparados. “Tienes que tomar al que más se acerque e irlo formando”, afirma. La industria necesita técnicos mejor entrenados y jóvenes con madurez emocional para sostener operaciones críticas.

3. Infraestructura insuficiente para convertirse en hub global.

México avanza rápido, pero no al ritmo que exige la demanda internacional. Hace falta planeación logística, conectividad multimodal y mayor inversión gubernamental. Para Razo, si México quiere sostener el crecimiento de los próximos 10 años, necesita centros logísticos modernos y vínculos robustos entre carreteras, ferrocarril y servicios intermodales.

Planeación estratégica: el arma contra la volatilidad

Ante un entorno lleno de disrupciones —paros, huelgas, bloqueos, escasez de semiconductores—, Razo es claro: no hay almacén que alcance si no hay una planeación estratégica sólida.

“La clave es la planeación. Si no está conectada con cultura empresarial, se queda en Excel”, advierte.

Herramientas como los IBP (Integrated Business Planning) se vuelven esenciales para integrar proyecciones financieras, demanda y capacidad logística. Y aunque reconoce el valor de la inteligencia artificial, insiste en que debe estar acompañada de modelos robustos y procesos bien diseñados.

Talento joven: sólidos técnicamente, frágiles emocionalmente

DP World opera en San Luis con un equipo joven —entre 30 y 35 años— que ha sorprendido al propio Razo: “Técnicamente son brillantes. Llegan a análisis muy sólidos para asegurar que BMW no detenga ni un minuto sus líneas.”

Pero el reto no está en la técnica, sino en las habilidades humanas. Él lo resume con la metáfora del “temple” del acero: los jóvenes necesitan desarrollar resistencia emocional, tolerancia a la presión y capacidad de navegar tormentas operativas sin perder el rumbo.

Por ello, llama tanto a ejecutivos experimentados como a universidades a formar una mancuerna más estrecha: mentorías, clases impartidas por profesionales y exposición internacional para que los nuevos talentos lleguen con visión global. “Si quieres crecer, ponte a estudiar alemán”, dice entre risas, recordando que 25% de la población en la planta son ingenieros alemanes.

Un 2025 turbulento y un 2026 de oportunidades

Sobre el cierre del 2025, Razo no maquilla la realidad: “Ha sido un año sumamente retador.” Entre tormentas sociales, inseguridad, cambios regulatorios y presiones comerciales, la industria logística ha operado bajo estrés constante. México, dice, ya entendió su posición en el bloque con Estados Unidos: mano de obra calificada, costos competitivos y una manufactura que el norte no puede reemplazar.

Sin embargo, las tensiones arancelarias, especialmente en el sector automotriz, siguen abiertas. Estados Unidos presionará a México para imponer aranceles a los vehículos asiáticos y aún no se sabe cómo afectará a la industria de refacciones, históricamente la más rentable.

De cara al 2026, Razo es optimista… pero solo para quienes sepan trabajar en conjunto. El clúster automotriz del Bajío —León, Querétaro, Aguascalientes, San Luis Potosí— está mostrando un músculo colaborativo que no se ve en otras regiones. Compartir proveeduría, prácticas y sinergias podría blindar la zona ante la delincuencia, la falta de operadores y problemas de transporte.

DP World y la apuesta por México

Razo confirma que la compañía está entrando en una fase de expansión agresiva en el país: “Está entrando un ejército de ventas. México está destinado a ser un hub logístico.”

Con nuevos centros logísticos abriéndose y una estrategia para traer talento altamente especializado, DP World busca ganarse un lugar como referente en logística global desde territorio mexicano.

El reto de atraer a los jóvenes a la industria

Aunque muchas nuevas generaciones quieren trabajar en startups e inteligencia artificial, Razo destaca que el supply chain se está volviendo una de las profesiones más importantes del país. El ejecutivo del futuro deberá:

  • Ser sustentable,
  • Orquestar humanos y robots,
  • Manejar IA, drones y equipos autónomos,
  • Operar torres de control capaces de reaccionar ante huracanes, bloqueos o disrupciones globales.

Lejos de ser aburrido, el supply chain será el cerebro que sostendrá la economía.

“Hoy, menos que nunca, podemos dormirnos en nuestros laureles. Hay quienes se durmieron y creen que un TMS se resuelve con ChatGPT… No. Hay que leer todos los días, formarse todos los días y adaptarse todos los días.”

Un recordatorio contundente de que la logística mexicana vive un momento decisivo: lleno de riesgos, pero también de oportunidades históricas para quienes estén preparados para tomarlas.

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