La arquitectura del futuro energético de México

El gas natural continúa siendo un combustible de transición que representa una alternativa menos contaminante frente a otras fuentes. Para México, cuyo porcentaje de energía limpia apenas alcanza cerca del 37 %, este recurso funciona como un pilar clave para sostener la operación industrial mientras el país avanza hacia un futuro de energías renovables. Enrique resalta que México consume alrededor de 9 billones de pies cúbicos diarios de gas natural, pero solo produce cerca del 30 %, mientras que el 70 % proviene de Estados Unidos, específicamente de Texas. Esta dependencia absoluta convierte al país en un territorio altamente vulnerable.

La lección del invierno texano y la fragilidad de la infraestructura nacional

La crisis energética de Texas en 2021 dejó al descubierto la fragilidad del sistema de gas natural mexicano. Las temperaturas extremas afectaron la infraestructura estadounidense, interrumpiendo el flujo de gas y dejando a México sin alternativas. Rojo subraya que el país no había construido mecanismos de resiliencia, como almacenamiento estratégico o rutas diversificadas de abastecimiento. La situación evidenció que la discusión no debe centrarse en términos de “soberanía”, sino en la viabilidad técnica y financiera: México tiene yacimientos, pero todavía no está claro si explotarlos es económicamente racional. Las decisiones deben tomarse bajo modelos que prioricen eficiencia, costos y oportunidad.

CISTRANGAS: Una red envejecida frente a un mercado cada vez más demandante

El análisis de la infraestructura nacional lleva inevitablemente al Cistrangas, administrado por Cenegas. México cuenta con entre 20 mil y 21 mil kilómetros de gasoductos, de los cuales cerca de 12 mil pertenecen al sistema público. Una diferencia significativa entre ambos ecosistemas es su antigüedad: mientras los ductos privados han sido construidos y modernizados en los últimos años, buena parte de la red del Cistrangas opera con tecnología de hace 50 años. Esta obsolescencia implica limitaciones en capacidad, seguridad y eficiencia, lo cual afecta directamente el costo y la confiabilidad del suministro energético nacional.

Planeación insuficiente y un sistema que responde, pero no anticipa

Cenegas administra el flujo y la capacidad del Cistrangas con un nivel técnico reconocido por el sector, pero carece de herramientas robustas para anticipar escenarios. El sistema opera con una lógica reactiva: responde a emergencias, pero no prevé picos de demanda, ampliaciones industriales ni riesgos externos. Enrique Rojo enfatiza que sin planeación de

largo plazo, México difícilmente podrá alinearse a los requerimientos energéticos que demandan industrias intensivas como manufactura, petroquímica, minería o automotriz. La falta de prospectiva convierte cada evento inesperado en un riesgo sistémico.

El desafío regulatorio: inversión detenida y una burocracia que frena al sector

Uno de los puntos más críticos en el diagnóstico de Rojo es la falta de certidumbre regulatoria. La modernización del sistema de gas natural requiere inversiones multimillonarias, pero la ausencia de reglas estables, los cambios constantes en políticas públicas, las dificultades para obtener permisos y la fragmentación institucional provocan que muchos inversionistas internacionales (europeos, asiáticos y norteamericanos) decidan esperar. La ineficiencia regulatoria no solo afecta al sector privado; también impacta al Estado, que no cuenta con los recursos necesarios para modernizar la red por sí solo. Sin un modelo de gobernanza actualizado, la transformación del sistema será lenta, costosa y limitada.

Un país dividido en dos velocidades: el norte interconectado y el sur rezagado

El mapa energético de México está dividido en dos realidades. El norte del país concentra la mayor parte de la infraestructura moderna, conectada directamente con la red texana y con capacidad para abastecer a industrias de alto consumo. En contraste, el centro y el

sur-sureste enfrentan rezagos históricos en infraestructura, disponibilidad de gas y redundancia operativa. Esta desigualdad condiciona la distribución industrial, la competitividad regional y las posibilidades de atraer inversión. Para Enrique Rojo, el verdadero reto de México es armonizar estas brechas y crear un sistema verdaderamente nacional.

InsightForce: estrategia, ejecución y transformación para un sector que exige rigor

En este panorama complejo, InsightForce se posiciona como una firma clave para acompañar a empresas e instituciones que requieren visión técnica y precisión estratégica. Fundada en Barcelona en 2005 y establecida en México desde 2011, la compañía se especializa en estrategia, transformación organizacional, diseño de modelos de negocio, ejecución y digitalización. Su enfoque parte de metodologías probadas y un entendimiento profundo del sector energético. En un mercado donde las decisiones deben tomarse con información técnica, análisis financiero y visión de largo plazo, la asesoría estratégica deja de ser un lujo para convertirse en una necesidad.

Un llamado a construir un sistema resiliente, moderno y alineado al futuro energético

La reflexión final de Enrique Rojo es tan técnica como contundente. México no podrá avanzar hacia un sistema de bajas emisiones si antes no moderniza su infraestructura, diversifica su abasto, consolida su regulación y construye mecanismos de resiliencia. El gas natural, afirma, no es el destino final, pero sí un paso necesario hacia un sistema energético más limpio y eficiente. El país tiene el potencial, el talento y los recursos para lograrlo; lo que falta es visión de largo plazo, coordinación institucional e inversión estratégica.

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