El aftermarket mexicano y el reto de crecer en medio del caos geopolítico

El negocio de las refacciones en México mueve más dinero del que la mayoría imagina. Según Luis Hernández, COO de RCA, las autopartes son hoy el generador número uno del PIB en México — un dato que contrasta con la imagen informal que suele tener el sector. Y sin embargo, justo cuando el mercado empieza a mostrar su verdadero tamaño, llegan los aranceles, los coches chinos y los vehículos eléctricos a redefinir las reglas del juego.

De la ingeniería química al aftermarket: un camino que no estaba planeado

Luis no llegó al mundo de las autopartes por vocación, sino por descarte y por oportunidad. Estudió Ingeniería Química en el Politécnico entre 2013 y 2019, pero al salir no encontró empleo en su área. Trabajó en call centers bilingües, luego como reclutador, hasta que un día tomó la decisión de no seguir empleándose y apostar por algo propio.

Ese algo propio resultó ser RCA, una empresa de distribución de autopartes que fundó junto a su padre, quien lleva más de 30 años en el sector. No fue un plan maestro: fue una suma de coincidencias que se fueron acomodando, incluido un viaje en autobús a Guadalajara para conocer a un proveedor europeo con quien hoy llevan más de tres años trabajando — y a quien Luis pudo convencer gracias a que hablaba inglés, habilidad que desarrolló en los call centers que alguna vez consideró un desvío.

“Tú no contratas a la gente para decirles qué hacer; tú contratas para que ellos te digan qué hacer”, dice Luis, parafraseando al empresario Elías Ayub. Es una frase que refleja cómo entiende el liderazgo: rodearse de quien sabe lo que tú no sabes, y soltar el control.

El síndrome del impostor y las noches sin dormir

Antes de constituir la empresa, Luis pasó dos meses sin poder dormir. No era miedo al mercado, sino al peso de ser responsable: de la nómina, de las decisiones, de los errores que nadie más iba a resolver por él.

“Nadie nace sabiendo. El verdadero logro está en actuar a pesar del miedo”, afirma. Esa convicción lo llevó también a establecer una práctica que recomienda a cualquier emprendedor: separar el salario personal de los gastos de la empresa desde el primer día. Un hábito de disciplina financiera básica que, según él, muchos founders ignoran hasta que el desorden los alcanza.

Un mercado enorme, pero bajo presión

El aftermarket mexicano está creciendo — y lo seguirá haciendo. Pero el entorno geopolítico está complicando la operación, especialmente para los importadores. El 80% de las refacciones que circulan en México son de origen asiático, lo que hace al sector particularmente vulnerable a los cambios arancelarios que ya están en marcha.

A eso se suma la llegada masiva de marcas chinas de automóviles, que traen consigo miles de nuevos números de parte — SKUs completamente distintos a los que el mercado conoce. Un coche tiene más de 100,000 partes diferentes; cada nuevo modelo implica una curva de aprendizaje enorme para distribuidores y mecánicos.

Y luego están los vehículos eléctricos e híbridos, que están cambiando el perfil del mecánico tradicional. Ya no basta con saber cambiar una suspensión: el taller del futuro necesita técnicos que entiendan sensores, actuadores y software. “Si traes las autopartes pero el mecánico no sabe cómo ponerlas, es como si no trajeras nada”, resume Luis.

Negocio de familia: entre la sociedad y la mesa del domingo

Uno de los aspectos más reveladores de la conversación es cómo Luis describe la dinámica de trabajar con su padre. Lo hace con honestidad: hay fricciones generacionales, hay fines de semana donde la sobremesa termina siendo una junta de negocios, hay momentos donde no saben si están hablando como socios o como familia.

Pero también hay algo que no tiene precio: la confianza.

“No hubiera podido escoger un mejor socio”, dice sin dudar. Y añade algo que va más allá del negocio: “Si la familia está bien, van a tener todas las herramientas para que el negocio esté bien. Si la familia está mal, eso va a contaminar tarde o temprano al negocio.”

Es una advertencia que aplica a cualquier empresa familiar, y que Luis aprendió no en un libro sino en el día a día.

La lectura del mercado hacia adelante

Para Luis, los próximos años traerán más controles de importación, más exigencias documentales para los importadores y una presión creciente sobre los márgenes. El mercado seguirá creciendo, pero solo sobrevivirán quienes sepan tropicalizar su oferta — es decir, entender qué refacciones aplican realmente para el parque vehicular mexicano y cuáles no tienen mercado aquí, por más que existan en el catálogo global.

El aftermarket no es un negocio de volumen puro. Es un negocio de conocimiento, de relaciones con proveedores y de capacidad para adaptarse más rápido que los aranceles.

Luis Hernández es COO de RCA, empresa mexicana de distribución de autopartes fundada junto a su padre, con enfoque en el segmento de suspensión y autopartes de origen europeo.

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