En una industria donde los robos, la incertidumbre operativa y la falta de control representan pérdidas millonarias cada año, la seguridad logística dejó de ser únicamente un tema reactivo para convertirse en una estrategia preventiva y de gestión de riesgo. Bajo esa visión nace ECO, una firma mexicana que busca cambiar la manera en la que las empresas seleccionan y desarrollan a sus líneas transportistas.

Durante una conversación con Fernando Aguirre, CEO de ECO, quedó claro que el origen de la empresa no nació desde la teoría, sino desde la experiencia directa en el sector transporte y logística. Aunque Aguirre es contador público de formación, toda su trayectoria profesional ha estado ligada a almacenes, operaciones, transporte y análisis post-siniestro. Fue precisamente revisando incidentes y robos donde detectó un patrón constante: detrás de la mayoría de los problemas existía una falla operativa.

La reflexión fue simple, pero poderosa. El delito existe, sí, pero muchas veces encuentra la oportunidad perfecta gracias a malas prácticas dentro de la propia operación logística. Desde procesos deficientes hasta contratación improvisada de proveedores en temporadas altas, las vulnerabilidades terminan convirtiéndose en riesgos reales.

Así nació ECO en 2019, con la intención de atacar las causas raíz que generan incertidumbre dentro de la cadena logística. Lo que inicialmente sería una consultoría altamente presencial evolucionó rápidamente durante la pandemia hacia un modelo virtual que hoy les permite operar con mayor alcance e incluso pensar en internacionalización.

Uno de los conceptos más interesantes que plantea Aguirre es que la seguridad logística moderna ya no puede depender únicamente de la prevención tradicional. Actualmente, explica, existen cuatro grandes tipos de seguridad: preventiva, predictiva, disuasiva y correctiva. Sin embargo, todas tienen algo en común: la gestión de riesgos.

Bajo estándares como la norma ISO 31000, la gestión del riesgo dejó de enfocarse solamente en la probabilidad e impacto de que ocurra un problema. Hoy el verdadero enfoque está en reducir la incertidumbre sobre los objetivos de la operación. Y esa incertidumbre puede venir desde factores humanos hasta fallas mecánicas, malas decisiones operativas o falta de control sobre los procesos.

Con base en esta lógica, ECO desarrolló una metodología propia que analiza variables operativas, administrativas, de recursos humanos y seguridad dentro de las líneas transportistas. A través de más de 150 reactivos de evaluación, la empresa realiza un due diligence operativo enfocado en detectar qué tan preparada está una compañía para disminuir riesgos antes de que ocurra un incidente.

El resultado es contundente: de acuerdo con Aguirre, las líneas transportistas que implementan buenas prácticas operativas pueden reducir hasta en un 80% su incidencia de siniestros frente a aquellas que operan sin control estructurado.

Uno de los puntos más relevantes de la entrevista fue la transformación que vive actualmente el sector logístico en México. Fenómenos como el nearshoring, el crecimiento del e-commerce y la presión por entregas inmediatas han provocado un aumento acelerado en la demanda de transporte. Sin embargo, el verdadero cuello de botella ya no son los camiones, sino los operadores.

Actualmente existe un déficit importante de operadores en México y, según menciona Aguirre, esta cifra podría duplicarse en los próximos años. Esto ha obligado a las empresas transportistas a replantear completamente su modelo de retención de talento. Hoy, asegura, ya no basta con ofrecer dinero; las compañías necesitan trabajar en salario emocional, capacitación, bienestar y desarrollo humano.

Otro aspecto clave es que ECO no busca convertirse en un auditor tradicional que simplemente señala errores. La empresa quiere posicionarse como un aliado estratégico para el crecimiento de las líneas transportistas, especialmente de pequeñas y medianas empresas que muchas veces tienen buenas intenciones, pero carecen de estructura y acompañamiento profesional.

Para lograrlo, ECO ha construido un ecosistema integral que incluye programas de capacitación, webinars especializados, acceso a proveedores estratégicos, consultoría virtual y la creación del primer catálogo de líneas transportistas seguras en México. La idea es sencilla: que los grandes generadores de carga puedan encontrar proveedores previamente evaluados y alineados con estándares de buenas prácticas.

Fernando Aguirre resume la visión de ECO con una idea poderosa: el crecimiento nunca debería ser el problema; el verdadero problema es crecer sin control. En una industria tan compleja y vulnerable como la logística, las buenas prácticas ya no son opcionales, sino una condición indispensable para sobrevivir, crecer y competir.

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